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lUIS MALLADA | vecino de LA QUINTANA (SOTO DE RIBERA) | «Recuerdo las reuniones que había antes al oscurecer, con los jóvenes en un rincón y los mayores en otro; ahora esas tertulias y esa convivencia ya no existen»

"Creo que a Ribera de Arriba no le falta de nada; pocos pueblos tienen todas las cosas que tenemos aquí"

"Me levanto, voy a la huerta, cuido las gallinas y ayudo a mi hijo con las vacas; no necesito ayuda para nada", destaca Luis Mallada, quien, a sus 92 años, se mantiene muy activo e incluso conduce

Luis Mallada. | | PABLO SOLARES

Luis Mallada. | | PABLO SOLARES

Ribera de Arriba

Nacido el 17 de junio de 1933, Luis Mallada va camino de los 93 años con un estado físico y mentaal envidiable. Metalúrgico de oficio, se crió en Soto de Ribera y lleva unos 60 años viviendo en La Quintana, donde se trasladó con su mujer, fallecida hace ahora dos años. Tiene dos hijos, tres nietos y tres bisnietos, sigue conduciendo, cuida animales, trabaja la huerta y presume de autoabastecer la casa con patatas, repollos, verdura y fruta. Asegura que en Ribera de Arriba "tenemos todos los servicios" y que es un concejo donde conviven bien personas de distintos orígenes. Su único deseo: salud para seguir tan bien como está.

–¿En qué zona de Ribera de Arriba vive y desde cuándo?

–Yo me crié en Soto de Ribera, pero no en la casa donde estoy ahora, sino en una casa sola que estaba en el Canto de La Roza. Desde que me casé, hace 60 años, vivo en La Quintana, tambien en Soto de Ribera, que era la casa de la familia de mi mujer.

–¿Qué es lo que más le gusta de su pueblo en Ribera de Arriba?

–Puesque siempre fue un sitio muy acogedor, un lugar donde todos nos conocíamos, no como ahora que la mitad son de fuera. Estábamos todos muy unidos, nos ayudábamos unos a otros en lo que fuera. Siempre fuimos muy unidos, ayudaba uno a otro en lo que fuese. La verdad es que siempre fue una Quintana muy buena. Ahora, lo que pasa, es que mucha gente vive aquí pero no conoce a nadie.

Antes era más cercano todo y cualquier cosa que se precisaba, allí estaba todo el vecindario a echar una mano

–¿Qué recuerdos guarda con más cariño de Ribera de Arriba?

–Recuerdo las reuniones que siempre había por aquí al oscurecer. La juventud estaba en un rincón, y los mayores en otro, pero ahora estas tertulias y esa convivencia ya no existe. Antes era más cercano todo, había mucha unión entre unos y otros. Cualquier cosa que había o que se precisaba, allí estaba todo el vecindario a echar una mano: a arrimar el hombro, a la labranza, a accidentes, a lo que fuese. Ahora, si se dan los buenos días, ya es bastante… esa unión es lo que más echo de menos hoy aquí.

–Si fuera alcalde de Ribera de Arriba por un día, ¿qué cambiaría o qué mejoraría?

–Aquí se está bastante bien, porque este alcalde que tenemos prepara cosas para todos. Ahora mismo estamos haciendo un curso de envejecimiento activo, este tipo de cosas se agradecen mucho, porque, además, este tipo de reuniones me recuerdan un poco a las que le comentaba que teníamos en el pasado. Además, ahora en Soto, donde nosotros vivimos,no hay muchos viejos ya que quieran estar un poco activos o salir; la mayoría se mete en casa y no hace nada. Ellos se ríen de mi porque soy muy activo y no necesito ayuda para nada. Me levanto y voy a la huerta, voy con los animales, porque tengo gallinas y ayudo a mi hijo con las vacas y la verdad es que no necesito asistencia para nada. Siembro la huerta de todo para abastecer la casa y que no falte de nada; fabes, patatas, repollo...también árboles frutales como los guayabos, manzanales, también kiwis...tengo de todo. Y volviendo a la pregunta le diría que para mí está todo bien, no cambiaría nada, lo único que echo en falta es la unidad, la convivencia vecinal, porque ahora cada uno va por su camino.

–¿Qué cree que hace especial a Ribera de Arriba frente a otros concejos asturianos?

– En Ribera de Arriba tenemos todos los servicios, y no creo que en otros sitios lo tengan, Y también la convivencia entre gente de diferentes países. Ahora aquí hay muchos portugueses y de otros países y nos llevamos todos muy bien y nos ayudamos en lo que se puede. Menos que antes, pero bastante bien. Creo que a Ribera de Arriba no le falta de nada, pocos pueblos tienen todas las cosas que tenemos aquí.

–¿Qué deseo de futuro le gustaría ver cumplido para Ribera de Arriba?

–En este Ayuntamiento hacen muchas actividades de todo, raro es el día en el que no haya algo. Yo para el concejo, no tengo nada más que pedir, porque ya lo tenemos todo.

–¿Y para usted?

–Para mí, que me diesen un poco de salud y seguir como estoy Gracias a Dios voy bien y no tengo queja de nada ni de nadie. Soy una persona que todos me quieren, todos me ayudan y convivo bien con todos. Conduzco, voy a todas las partes con el coche y no me puedo quejar, aunque mis hijos a veces me riñen porque se preocupan.

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