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El drama de Aliuska López, la vecina de Ribera de Arriba a la que casi se le cae la casa encima: "Lo primero que hice fue sacar a mis hijos corriendo, pudo haber una desgracia"

La exdeportista cubana nacionalizada española, que estuvo en cuatro olimpiadas y vive desde hace años en Ribera de Arriba, achaca el problema a unas obras municipales realizadas cerca de la vivienda

La exatleta Aliuska López Pedroso en su casa de Lavarejos.

La exatleta Aliuska López Pedroso en su casa de Lavarejos. / LNE

Félix Vallina

Félix Vallina

Eran alrededor de las seis y media de la mañana cuando Aliuska López Pedroso regresó a su casa del trabajo y lo que se encontró le heló la sangre: paredes abiertas, el pladur desprendido y grietas profundas recorriendo la estructura de la vivienda. Dentro de la vivienda situada en Lavarejos, en el concejo de Ribera de Arriba, dormían sus dos hijos, de 16 y 14 años. "Lo primero que hice fue sacarlos corriendo. La casa se estaba rompiendo y ellos estaban dentro. Podía haber pasado una desgracia", relata aún con angustia esta exatleta cubana con nacionalidad española, una deportista que en su momento llegó a formar parte de la élite mundial en la disciplina de cien metros vallas.

La vivienda, "una casa típica asturiana", tiene más de 200 años de antigüedad y, según explica Aliuska López, nunca había presentado problemas estructurales hasta ahora. Sin embargo, el pasado 6 de marzo, tras un episodio de lluvias, comenzaron a manifestarse daños graves en varias zonas del inmueble. "Empecé a subir por la casa y veía trozos de piedra en el suelo y todas paredes cuarteadas", recuerda.

El origen del problema, según sostiene, estaría relacionado con unas obras realizadas en las inmediaciones de la vivienda, "a escasos diez metros", donde se ejecutó un proyecto municipal con movimientos de tierra, nivelación del terreno y la instalación de una zona vinculada a una ruta ciclista. "Empezaron a remover tierra, a meter maquinaria, a cambiar todo el terreno. Y después de eso, con unas lluvias que ni siquiera fueron fuertes, pasa esto", señala.

Tras dar aviso al 112, técnicos municipales acudieron al lugar y comprobaron el estado de la vivienda. Como medida inmediata, se procedió al desalojo de la familia, el apuntalamiento del inmueble y su clausura por riesgo estructural. Además, se les facilitó una vivienda de emergencia, que es donde está viviendo ahora la exatleta con sus hijos. "Nos dijeron que no nos preocupáramos, que se iba a solucionar", explica.

No obstante, con el paso de los días, la situación complicó. Actualmente, según denuncia la afectada, no se ha concretado quién va a asumir la responsabilidad de los daños de una casa que legalmente pertenece a su exmarido, el hombre con el que Aliuska vino a España desde Cuba. Ante esta situación, el propietario ha decidido emprender acciones legales y presentar denuncia contra el Ayuntamiento y contra la empresa constructora para que se esclarezcan los hechos y se determinen responsabilidades. "La casa está muy dañada. Si sigue lloviendo, yo creo que puede caer. Y dentro estaban mis hijos. Eso es lo que más me duele", insiste.

Una deportista de élite

Más allá del conflicto, la historia de Aliuska López Pedroso es también la de una deportista de élite que llegó a situarse entre las mejores del mundo en su especialidad, los 100 metros vallas. Participó en cuatro Juegos Olímpicos –Barcelona 92, Atlanta 96, Sídney 2000 y Atenas 2004– y fue finalista olímpica en dos ocasiones, logrando un sexto y un quinto puesto. A lo largo de su carrera, acumuló títulos internacionales, entre ellos campeonatos mundiales, Copas del Mundo y múltiples medallas en competiciones de primera línea por todo el mundo. Fue, además, la primera mujer latinoamericana en bajar de los 13 segundos en los 100 metros vallas y en el año 1987, en unos Juegos universitarios batió el récord del mundo juvenil.

Aliuska López Pedroso llegó a Asturias con su pareja en octubre del año 2000. Él es vasco, pero su madre es de Benia de Onís, así que por eso decidieron afincarse en Oviedo. A la exatleta le gustan más los pueblos que las ciudades, así que compraron una casa en Lavarejos. "Cuando llegué había dejado ya la competición, pero quise volver a hacer un poco de deporte. Tenía 34 años y empecé a entrenar en el Oviedo Atletismo. La cosa es que volví a tener muy buenos resultados". Tan buenos que sus victorias la llevaron a representar a España en las olimpiadas de Atenas. "Ahora mi reto es que la casa en la que llevo tantos años viviendo no se caiga", señala.

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