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Gaita asturiana y voces del Alentejo portugués: así fue el "emocionante" clímax del festival "Terras sem sombra" en Ribera de Arriba

La cita acaba con "El pravianu" y los cantantes portugueses entonando "Santa Bárbara bendita" en una jornada que, junto a la tonada y la canción coral, puso firma a unos "días históricos" para el intercambio cultural en el concejo

VÍDEO: Ribera de Arriba y Portugal hermanados a través de la música con el recital del festival Terras sem Sombra

Oriol López / Fernando Rodríguez

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Ribera de Arriba vivió este fin de semana tres jornadas "históricas". Si el viernes fue momento de exaltar la "inspiración" que provoca la defensa local de la cultura y el sábado uno de "fascinación" por su patrimonio horreístico, el domingo la "emoción" es a lo que evocó la comitiva portuguesa que visitó la zona en representación del festival itinerante "Terras sem sombra".

Ello ocurrió gracias a un gran abrazo fraternal a través de la música que cosió a la región del Alentejo portugués con el concejo riberano gracias al evento central de la programación: un gran recital en el Centro Social La Caballería, en Soto de Ribera, que alcanzó el clímax con las actuaciones del Rancho de Cantadores de Aldeia Nova de São Bento al entonar "Santa Bárbara Bendita" con el gaitero Vicente Prado Suárez "El pravianu"; además hubo los cancios de sendos intérpretes de tonada asturiana y, como remate, las voces del coro "Amigos de la Ribera", recibiendo todos grandes ovaciones y aplausos.

El acontecimiento cultural reunió a unas doscientas personas en el equipamiento, entre visitantes del país hermano y vecinos de Ribera de Arriba. Ante ellos, el director del festival, el gestor cultural José António Falcão –a quien se atribuyen los elogios textuales al inicio de estas líneas– pronunció unas palabras conmovido por el hermanamiento, concebido en septiembre de 2025 y que, tras nueve meses de gestación, se dio a luz este fin de semana.

"Estoy muy emocionado por todo lo vivido estos días y seré breve, porque cuando nos emocionamos prometemos por encima de nuestras posibilidades", afirmó Falcão, a caballo entre el elogio y el guiño, con sonrisa cómplice, para sentenciar a renglón seguido que "estos han sido días históricos" para el séquito portugués.

Falcão, que volvió a deshacerse en elogios hacia Ribera de Arriba, indicó que aunque el Alentejo –región que ocupa casi un tercio del territorio del estado vecino en su fracción sur– se halla "un poco alejado" geográficamente de Asturias, ambos lugares "compartimos el interés por la solidaridad, por el ambiente, por la cultura, por el patrimonio, por la innovación y por una sociedad equilibrada y que sea justa para todos".

El alentejano dio por tendido de forma tácita en ese momento un "gran puente" entre ambos pueblos, algo "fundamental" en un "mundo dividido", gracias al "importante papel" de la música en una "velada extraordinaria".

Tomás Fernández, alcalde de Ribera de Arriba, que fue el que introdujo a los asistentes el menú interpretativo que estaban en ciernes de degustar, respaldó los pareceres de Falcão con misma opinión de ida y vuelta para con él y sus acompañantes; un grupo que, además de artistas, incluyó una nutrida representación de los ayuntamientos del Alentejo. "Que hoy lo pasemos bien, que sea el inicio de muchos más encuentros y, algún día, nosotros iremos también a su zona", afirmó el regidor como declaración de intención.

Ya en harina con los recitales, el cartel fue variado y basado en una máxima: compartir. La apertura del festival recayó en el coro local "Amigos de la Ribera". La formación de voces mixtas interpretó cuatro piezas, donde hubo lugar desde tributos a la sidra y temas cantados mitad en castellano y mitad en portugués, hasta un homenaje a la Ribera y otro a las verbenas lusas, "O Malhão, Malhão", que forma parte de la cultura popular de la comarca que envuelve al río Duero.

Gaita y voces lusas

Tras ellos, llegó el plato fuerte del día. Los más de 20 cantadores alentejanos, ataviados con el solemne traje tradicional oscuro y con sombrero a juego, liberaron una decena de canciones de su estilo de canto, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2014. El repertorio contó con canciones a capella y otras con acompañamiento del director musical de la agrupación, Pedro Mestre, a la viola portuguesa. El instante más álgido de la función lo entregaron los cantadores al brindar una versión en su idioma de "Santa Bárbara bendita" con "El pravianu" a la gaita, músico que también tocó en solitario.

A este cruce cultural siguió la potencia de la tonada asturiana, de la mano del sobresaliente gaitero junto a los veteranos cantantes César González y Maribel Morán, que deslumbraron a los visitantes portugueses en virtud a sus gestos, comentarios y ovaciones.

Por último, la jornada en términos musicales la cerró el gaitero portugués José Galbão, que efectuó una exhibición soplando la gaita autóctona de la comarca de Miranda do Douro, antes de abrir la veda de una tarde de socialización e intercambios entre la gastronomía local y la alentejana, ya que un grupo de cocineros de la ciudad costera de Sines brindaron a los asistentes un cocido de garbanzos típico de su región confeccionado a la leña en la propia instalación riberana.

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