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Los vecinos rechazan el plan de la Confederación para Bueño y reclaman reforzar las escolleras

Las comisiones de residentes alegan contra el proyecto porque «deja sin resolver los problemas del río» y «parte la vega en dos»

Inundaciones de Bueño

Inundaciones de Bueño / MIKI LOPEZ

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Lucas Blanco

Lucas Blanco

Los vecinos de Bueño, Palomar y Ferreros han presentado alegaciones al proyecto de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) para proteger de las inundaciones las viviendas de la vega del Nalón en Ribera de Arriba. En el escrito, registrado este miércoles por una comisión integrada por diez representantes vecinales y dirigido tanto a la presidenta de la CHC, Bárbara Monte Donapetry, como al alcalde, Tomás Fernández, los firmantes sostienen que la propuesta deja sin resolver buena parte de los problemas que consideran origen de las crecidas, rechazan la apertura de un antiguo cauce y la construcción de nuevas motas de tierra por el impacto que tendrían sobre la vega de Bueño y defienden una alternativa basada en reforzar las escolleras existentes, limpiar el cauce y eliminar obstáculos. «No parece aceptable el proyecto en su redacción actual», concluyen los vecinos en el documento al que ha tenido acceso LA NUEVA ESPAÑA.

Las alegaciones dan continuidad al proceso abierto tras la presentación pública celebrada el pasado 30 de abril en la Casa de la Cultura de Bueño. Posteriormente, una asamblea celebrada el 23 de mayo ratificó por unanimidad a la comisión encargada de estudiar la propuesta y trasladar una posición común de los habitantes de los tres pueblos.

Una de las principales objeciones se centra en el diagnóstico de las inundaciones. Los vecinos consideran que la documentación de la Confederación no presta suficiente atención a problemas que, a su juicio, explican los desbordamientos registrados en las últimas décadas. Entre ellos señalan la acumulación de sedimentos en el cauce, la falta de mantenimiento de las escolleras históricas, la presencia de obstáculos bajo los puentes de Palomar y diversos problemas de drenaje.

El documento insiste en que las defensas construidas en los años sesenta permitieron durante décadas evitar las inundaciones. «La escollera existente fue una buena solución y resolvió el problema durante décadas», afirman los firmantes, que atribuyen el deterioro posterior a distintas actuaciones administrativas y a la falta de conservación de algunas infraestructuras.

Alternativas

A partir de ese diagnóstico, la comisión plantea una serie de actuaciones alternativas. Entre ellas figuran la limpieza del cauce bajo los puentes viejo y nuevo de Palomar, la retirada de obstáculos que dificultan el paso del agua, la reparación y recrecido de las escolleras entre La Barquera y Rebolón, la restauración de las defensas de la vega de Palomar y mejoras en los sistemas de drenaje y saneamiento.

El mayor rechazo se dirige a dos de los elementos centrales del proyecto de la CHC: la recuperación de un antiguo canal del Nalón y la construcción de una mota intermedia de tierra. Según sostienen los vecinos, esta actuación «supone el desaprovechamiento, para siempre, de una parte importante de la vega» y tendría consecuencias negativas para el futuro aprovechamiento agrario de la zona.

Los firmantes también cuestionan que se sustituya o se relegue el papel de la escollera actual. «Entendemos que sería mucho más práctico reforzarla en toda su extensión, con lo que se resolvería prácticamente el problema de las inundaciones», señalan. En otro pasaje del documento califican de «grave error» la posibilidad de sustituir una defensa de piedra por una mota de tierra, al considerarla menos resistente frente a las avenidas.

Más económico

Las alegaciones incluyen además una comparación económica entre ambas propuestas. Mientras el presupuesto de la actuación proyectada por la Confederación asciende a 7,7 millones de euros, los vecinos estiman que las medidas que defienden podrían ejecutarse por alrededor de cuatro millones.

Pese a sus críticas, la comisión aclara que no rechaza cualquier actuación sobre el Nalón. De hecho, valora positivamente algunas medidas contempladas por la Confederación, especialmente las relacionadas con el saneamiento, determinadas actuaciones de drenaje y las previstas en el entorno de La Barquera.

La parte final del escrito apela a la necesidad de compatibilizar la protección ambiental del río con la defensa de los núcleos habitados. «Es razonable dejar al río el espacio que le pertenece», reconocen los vecinos, aunque consideran que la solución «no debe orientarse exclusivamente hacia las nuevas ideas ecologistas sino tratar de conciliar la convivencia entre situaciones enfrentadas». Por ello, reclaman que la Confederación reconsidere el proyecto y estudie unas propuestas que, a su juicio, «son más baratas y entendemos que resuelven mejor los problemas existentes».

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