Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Entrevista | David Azpiazu Rodríguez Historiador

David Azpiazu: “El monasterio de Cornellana despierta tanto cariño porque se hace la vida en torno a él”

“El problema de dedicar el edificio a la hostelería es que quedaría restringido a la sociedad; hay muchas cosas que hacer para que siga en pie y que pueda acceder todo el mundo”

David Azpiazu, frente al monasterio de San Salvador de Cornellana.

David Azpiazu, frente al monasterio de San Salvador de Cornellana. / Á. R.

Ángela Rodríguez

Cornellana (Salas)

De apellido tan vasco como fuertes son sus raíces salenses, David Azpiazu (La Rodriga, 1995) atesora cientos de recuerdos en torno al monasterio de Cornellana. Y los cuenta con un brillo muy especial en los ojos. Graduado en Historia por la Universidad de Oviedo, se especializó en Historia Antigua y Medieval con un Máster en la Universidad de Cantabria. Y trabajó en la Fundación Valdés-Salas y la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Salas. “Tiraba por todo el patrimonio del concejo pero es verdad que el monasterio de Cornellana era el ojito derecho”, confiesa. Autor de varios artículos de investigación sobre diferentes aspectos del cenobio, parece que Azpiazu se enamorara de él en el mismo instante en que lo bautizaron en bajo la bóveda de la especial abadía. 

-¿De donde viene esa vinculación tan fuerte con Cornellana?

-Nací aquí y empecé el colegio aquí en Cornellana, hasta que nos mudamos en 2002 a Zorrina. Cuando vivíamos aquí teníamos ganado en casa y llevábamos fincas alrededor del Monasterio. Me pasaba muchos días de la semana viniendo con mi padre a segar, a los columpios que había en el Campillo, a las chocolatadas de Ceferino aquí en el Monasterio… Esa es una cosa buena que ha tenido siempre Cornellana, dentro de este proceso de restauración tan eterno y desastroso: todo el mundo tiene mucha vinculación a la zona porque haces tu vida religiosa y civil alrededor del monasterio. No solo tienes las bodas, comuniones, bautizos y entierros, también el día de Nuestra Señora o el día de San Juan, de la foguera, se viene aquí. El Monasterio de Cornellana despierta tanto cariño porque haces tu vida en torno a él. 

-Desde luego es un emblema… ¿Es tan especial en el resto del concejo?

-Tiene que ser un orgullo para todos, no solo de Salas sino de fuera. Cuando hacía algún itinerario cultural por el monasterio con gente diferente y peregrinos de fuera del país se asombraban del tesoro que teníamos aquí y del estado en el que estaba. Hasta hace poco ver el monasterio era penoso, te daban ganas de llorar. Todavía el año pasado entraba en el claustro y tenía una mezcla de alegría, por estar en uno de mis lugares favoritos del concejo, y ganas de echarme a llorar, porque estaba cayéndose a pedazos. Y lo estaban viendo quienes tenían que tirar por ello

-Se luchó mucho y se tardó mucho en ver esta restauración…

-Se tardaron más años que yo mismo. Más de treinta años para llegar a esto. Si se hubiera hecho a tiempo, obviamente, se gastaría menos dinero público

-¿Que siente ahora cuando entras? 

-Desde el primer día que ví, por ejemplo, la limpieza exterior de la fachada de la iglesia, de la fachada barroca, me emocioné. Yo eso no lo ví en la vida. Bueno, creo que nadie vivo en Cornellana o alrededores vió el monasterio nunca así. Es que es perfecto. Cuando subía con los visitantes a ver el claustro, subíamos por las escaleras al refectorio y la biblioteca, soñaba despierto con el día en que subiese esas escaleras de piedra y lo viese limpio. Que pudieras sentarte en suelo y no vieses todo cayéndose y lleno de palomas. 

-Regresa hoy para hablar sobre los mil años de historia del cenobio... ¿Qué lo hace tan especial?

-Es uno de los principales monasterios asturianos, que mayores propiedades acumula. Y a nivel nacional, como decía el compañero Zoilo Perrino, es junto con Sahagún uno de los principales monasterios del reino castellano leonés. Yo, que soy de aquí, quiero vincular su historia a la tierra para que todo el mundo la comprenda. Empecé en Historia por el propio monasterio y para poder explicar que el sitio en el que vives es así por un determinado motivo. En este caso, el monasterio de Cornellana ha dejado huella en el paisaje y el paisanaje de la zona. 

-¿Donde pueden hallarse esos resquicios?

-El campo era la mejor salvaguarda de tradiciones milenarias. Mi abuelo por ejemplo trabajaba la tierra aquí igual que la trabajaba uno en Cornellana hace mil años. Tenía bueyes, el arao furón que decimos aquí, y trabajaba la tierra exactamente igual que un paisano en época medieval. Por eso me gusta mucho esa tardoantigüedad - Alta Edad Media,  porque puedo sacar muchos recursos de mis vivencias de cuando era pequeño aquí en el pueblo en La Rodriga, y luego en Zorrina  o con mis abuelos en el concejo de Valdés. A la hora de abordar las investigaciones relacionadas con Cornellana, utilicé las fuentes clásicas (Cartografía, Arqueología…) pero también metí mucho componente oral. Molestar a mis padres durante horas con preguntas sobre si les suenan unos u otros topónimos, la anécdotas de mis abuelos o de la gente de los pueblos de la zona te enriquecen mucho, y ayudan a la hora de explicar la evolución del territorio y las posesiones del monasterio. 

-Un monasterio ¿“del pueblo y para el pueblo”? ¿Cómo ve sus futuros usos?

-Hay mil recursos patrimoniales en el concejo de Salas, y en todo Asturias, sin explotar. También hay una cosa magnífica en la que estamos poniendo ahora los ojos que es el Camino Primitivo de Santiago, que pasa rodeando el Monasterio. Cornellana siempre estuvo vinculada a ese camino. No tienes que buscar mucho más allá. No puede pasar como en otros recursos de Asturias, en los que se hacen por ejemplo museos dedicados a cosas sin darle contenido ni continuidad. Eso es un problema 

-Sobre la posibilidad concreta de que pueda convertirse en un parador… 

-El problema de dedicarlo a la hostelería, que es lo que más se propone en estos últimos años, es que se suele vender que va a generar empleo en la zona y no siempre es así. Ha pasado en más sitios. Y además quedaría restringido a la sociedad. Este gran recurso que cumple ahora mil años solo va a poder ser accesible si pagas la cama o vienes al restaurante a comer. Y todos deberíamos tener acceso a él. No digo que sea una Casa de Cultura, pero algo relacionado. Cualquier museo en Asturias expone un porcentaje de sus recursos que es pequeño. Se puede hacer colaboración con el Arqueológico de Asturias. Hay muchas cosas que hacer que den vida al monasterio y hagan que tenga un uso, que siga en pie y cuidándose y que pueda acceder todo el mundo. Aprovechando toda la vertiente turística y el Camino. 

Tracking Pixel Contents