Entrevista | Isabel San Sebastián Cabasés Periodista y escritora

“La hospitalidad de la gente del Camino no la he visto en ningún otro lugar del mundo”

“Salas es la protagonista del libro y me hacía mucha ilusión presentarlo aquí; es un enclave muy importante históricamente”

Isabel San Sebastián

Isabel San Sebastián / Fernando Rodríguez

Ángela Rodríguez

“Yo le pedí a Sergio, el alcalde, presentar el libro en Salas”, confiesa la escritora y periodista Isabel San Sebastián (Chile, 1959). Una referencia en el mundo novelesco que lleva años rescatando de la historia “mujeres fuertes, decididas y con capacidad de acción, tributarias del matriarcado astur”. Su último libro, “La Temeraria” lleva dos meses en la calle y alcanza ya la cuarta edición, con 30.000 ejemplares vendidos. Esta tarde, a las 19 horas, en la sede de la Fundación Valdés-Salas, acercará su propio peregrinaje al público salense, volcado en las páginas que resucitan a la reina Urraca, la primera en el trono de España, en el siglo XII. 

-Salas juega un papel importante en “La Temeraria”...

-Salas es la protagonista del libro y me hacía mucha ilusión presentarlo allí, en la torre de Nuño, de este personaje de la novela. Conozco bien el concejo. He pasado por ahí varias veces haciendo el Camino, con el guía de mis novelas sobre el Camino, Benjamín Alba. Conozco muy bien a Sergio, he estado en la torre, el Castillo y comiendo carajitos muchas veces… Me gusta mucho ese enclave. Es muy importante históricamente. Allí estuvo la reina Urraca, además

-¿Cómo acercará hoy su historia al público salense?

-Con la ayuda de Benjamín y Ángel García Collante, otro de mis compañeros de Caminos varios. Para hacer esta novela hicimos una parte importante del Camino del Salvador, desde León hasta Oviedo andando. Ellos van a ser los que presentarán la novela y conversaremos sobre quién fue la reina Urraca y quiénes son los protagonistas de ficción que la acompañan, Nuño de Salas y Muniadona, la dama de Urraca. Vamos a contar la intrahistoria de la novela que eso nunca se ha hecho en ningún sitio. Se hará en Salas por primera vez: cómo nace la novela, cómo se documenta, cómo recorremos los escenarios y cómo cobra forma en la cabeza y en el papel. Urraca fue la primera reina que hubo en España y Europa. Un personaje verdaderamente extraordinario. Pero, para contar su historia, he necesitado crear otros personajes secundarios, que le den cuerpo y me permitan construir una máquina del tiempo en la que embarcar al lector y presentar mejor las andanzas de esta reina.

-Usted que lo ha transitado, ¿cómo define la experiencia del Camino de Santiago?

-Es una experiencia inolvidable. En el camino me he encontrado amigos para toda la vida, Benja, Ángel, mucha gente de Salas… Es una experiencia de comunión, y no lo digo en el sentido religioso sino de comunicación con el otro, verdaderamente única. Es una experiencia de hospitalidad… Eso lo destaco mucho en esta novela, y en “La Peregrina”, la hospitalidad que yo he encontrado en la gente que bordea el Camino, en pueblos, aldeas, posadas, albergues y hoteles, no la he visto en ningún otro lugar del mundo… y mira que soy viajera. He viajado mucho por trabajo y placer, y no he encontrado ese grado de hospitalidad, de acogimiento, de cariño y comprensión en ningún sitio. Eso es lo que hace del Camino una experiencia única y que quién lo hace una vez repite… 

-El Primitivo, por la orografía y su carácter fundacional ¿es especial?

-Tiene fama de ser muy duro y echa para atrás a mucha gente. Pero es bonito no, lo siguiente. Es algo maravilloso, sobre todo en la parte asturiana. En la parte gallega está mas estructurado, turistizado, la parte asturiana es mágica. Por momentos uno se siente en el siglo X, realmente. Se transporta a la Edad Media y se puede poner en la piel de esos peregrinos que venían penando y padeciendo a postrarse a los pies del Apóstol, a suplicar perdón. Como uno que aparece en mi novela, que tiene un papel fundamental…

-Suena como una experiencia de realidad virtual en la naturaleza…

-Mucha gente hace el Camino como el sendero del oso, para tener una experiencia de caminar en la naturaleza, que es muy respetable. Con tal de que vayan peregrinos, me parece bien, hay muchos lugares que viven del Camino y respeto la motivación de cada cual. Pero para mí, al menos, que escribí una novela sobre la primera peregrinación, que lo he hecho con ese espíritu, aprovechar la experiencia del Camino para retrotraerse en el tiempo, para comprender la esencia del Camino y la trascendencia histórica que ha tenido durante generaciones y generaciones, es fundamental. Entre otras cosas, porque esa experiencia espiritual es la que ha convertido el Camino en una autopista cultural, llena de iglesias, basílicas, albergues, templos y capillas maravillosas. Todo eso hay que entenderlo en un contexto. Sin él se sigue disfrutando del Camino, pero, para disfrutar a fondo tienes que adentrarte en su razón de ser, en su origen. Ahí es donde echo de menos un poco más de implicación por parte de Ayuntamientos y, sobre todo, del Principado, que debería invertir para crear Centros de interpretación y que los peregrinos entiendan el Camino que están recorriendo. Enriquecería mucho la experiencia, el que uno fuera capaz de imbuirse de la historia y espiritualidad de la época. En el Camino primitivo hay lugares como el tramo de Salas a Tineo, en que uno se traslada al siglo X. Te da la sensación estar allí con una capa y un callado sufriendo el Camino… 

-En Cornellana, a raíz del milenario de su monasterio, muchos expertos han reivindicado el papel de Cristina, su fundadora, y de Enderquina… mujeres con capacidad de acción, como Urraca..

-Sí, en Asturias ha habido muchas. Asturias fue un matriarcado durante siglos, antes de la romanización o cristianización. Y eso dejó mucha huella, evidentemente, en la sociología y en la conducta de las personas. Ese matriarcado influyó decisivamente en el reino de Asturias, luego de León y luego de Castilla. Por eso, la primera reina que hubo en Europa fue de León, Urraca, la que novelo en La Temeraria. Después, vino Isabel, que no se bajó de una nave espacial, traía tras de sí una larga estirpe de mujeres empoderadas, que diríamos hoy. En Asturias hay un montón de mujeres que responden a ese perfil, fuertes, decididas, con capacidad de acción. El feminismo actual sabe muy poquito de historia o no le interesa y no las conoce. Yo llevo muchos años rescatando en mis novelas esas figuras, a veces históricas o de ficción, pero que encarnan el prototipo de esa mujer astur tributaria de ese matriarcado. Ese perfil de mujer ha sido determinante no solo en Asturias sino en España. 

-¿Qué lugar ocupa esta novela en su trayectoria profesional? ¿Qué tiene de especial?

-Tiene de especial que el personaje que novelo es real. Y eso tiene una importancia. Para mí, tiene el atractivo personal de haber podido entretejer con la historia real de Urraca, una historia que me lleva a unos territorios asturianos del Suroccidente que quiero mucho. Creo que lo más difícil de hacer en una novela histórica es precisamente eso, tejer ficción con la realidad de manera que fluya y salga un resultado natural, en esta ocasión eso ha salido especialmente bien.