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El secreto de Lucía Ponce y Jorge Noval, vecinos de Villazón (Salas), que arrasan en los concursos de calabazas gigantes: "Es la tierra, que está cerca del río y..."

El matrimonio se llevó por tercer año consecutivo el primer premio del certamen organizado por la asociación El Huertín del Caleyín de Tineo: "Es un orgullo"

Lucía Ponce, con sus calabazas, en Villazón.

Lucía Ponce, con sus calabazas, en Villazón. / R. A. S.

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Villazón (Salas)

La Asociación El Huertín del Cayelín, con sede en Tineo, celebró una nueva edición de su ya tradicional concurso hortícola, una cita que desde hace cuatro años promueve "la afición por la huerta y la conservación de las tradiciones agrícolas en el occidente asturiano".

En esta ocasión, el primer premio en la categoría de calabazas gigantes fue para Lucía Ponce, vecina de Villazón, cuyo ejemplar alcanzó un peso de 105 kilos. "Es un orgullo y una emoción ganar este concurso", comentó la ganadora, quien se lleva el primer "por tercera vez consecutiva", informa, junto a su marido, otro amante de la huerta, Jorge Noval.

Tierra fértil y buen riego

Lucía Ponce atribuye el tamaño extraordinario de sus calabazas a la tierra fértil de la zona. "Yo misma regalé semillas a otras personas y no se les dan así de grandes; debe de ser la tierra, que está cerca del río y tiene buen riego", explicó con satisfacción.

El concurso, organizado con la colaboración del comercio local y bajo la coordinación de Rocío Blanco, presidenta de la asociación, reunió a varios participantes "pese a que la cosecha fue escasa este año". Aun así, el ambiente festivo y el entusiasmo no faltaron. Lo que más preguntan a la salense es qué hace con un fruto tan grande. ¿Se aprovecha?

"Por supuesto", contó la vencedora del certamen. "Las aprovechamos para alimentar a los animales, hacer pote o incluso bizcochos; en la residencia donde trabajo también las usamos", añadió, orgullosa de que su trabajo sirva para algo más que competir.

Amor por la huerta

El Huertín del Cayelín se muestra por su parte, satisfecho por la acogida del concurso.

Más allá de la espectacularidad de los frutos que se muestran, las actividades que organiza relacionadas con el huerto sirven de fomento de la horticultura, la sostenibilidad y el orgullo rural, explicó Blanco, quien ya convocó a los interesados para una nueva jornada. El año que viene, más.

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