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Tiene 78 años y no se pierde una San Silvestre desde los 30: Nieves Rodríguez, vecina de Salas, dice que correrá "hasta que el cuerpo aguante"

La veterana corredora se llevó el pasado sábado el premio a la participante de mayor edad en la prueba de fin de año, una cita deportiva que celebra con entusiasmo desde que tenía poco más de treinta años y que vive como un propósito a cumplir

En el centro, Nieves Rodríguez tras recibir el premio como corredora más veterana de la San Silvestre de manos de Sergio Hidalgo y Sonia García, alcalde y concejala de Deportes de Salas.

En el centro, Nieves Rodríguez tras recibir el premio como corredora más veterana de la San Silvestre de manos de Sergio Hidalgo y Sonia García, alcalde y concejala de Deportes de Salas. / Christian García

Salas

"Siempre salíamos a correr la San Silvestre de Avilés, desde la época en que las mujeres comenzamos a participar. Nunca ganamos nada, pero se hace por el placer. No me imagino sin correr para despedir el año". Nieves Rodríguez tiene 78 años "ya para 79", pero es sin duda una de las personas con más espíritu deportivo de Salas, municipio al que se trasladó desde Avilés tras la jubilación de su marido y donde este mismo año, el sábado 27 de este mes, se llevó el premio a la participante más veterana de la San Silvestre local, una cita que está marcada en rojo en su calendario "desde que tenía treinta y pocos".

"No es un reto, es un propósito. Se trata de correr mientras el cuerpo aguante", comentó Rodríguez, que tras un 2024 en el que no pudo participar por una lesión en un ojo, temió que este año se volviese a repetir la historia. "No creí que fuese capaz de hacerlo, pero bueno. Pensé en atajar por algún lado para disimular, pero al final llegué estupendamente", destacó la veterana corredora, que confesó haber sentido alivio tras finalizar la prueba y ver de nuevo cumplido su objetivo de no faltar a la última carrera del año.

Además, un dato reseñable es que, a diferencia de muchas otras personas, Rodríguez no se prepara de forma concreta para la cita. Tal y como detalló, desde hace años acude prácticamente a diario al gimnasio de Grao, donde entre otras actividades realiza “aquagym”, un ejercicio que Rodríguez lleva años practicando y mediante el cual se aprovecha la fuerza de resistencia del agua de la piscina para fortalecer los músculos y articulaciones. Del mismo modo, otro secreto de su pasión por el deporte es que Rodríguez posee una mente y un cuerpo que están activos casi las 24 horas del día. “Sentada no paso ni diez minutos. Soy muy movida y me gusta hacer muchas cosas”, detalló.

Nieves Rodríguez cruza la línea acompañada de sus pequeñas seguidoras.

Nieves Rodríguez cruza la línea acompañada de sus pequeñas seguidoras. / Christian García

En ese sentido, Rodríguez señaló que entre su grupo de compañeros del gimnasio "no hay mucha pasión por salir a correr" y que, en ocasiones, le “riñen” cuando va a participar en la San Silvestre. “Me dicen que tenga cuidado, que no me vaya a caer, pero si me caigo, pues ya me levantaré, ¿no?”, añadió Rodríguez, que confesó haber intentado atraer a sus colegas para participar en la San Silvestre aunque “no están por la labor”.

Aun así, la veterana vecina de Salas tiene claro que la última carrera del año va a estar siempre en el horizonte. Pese a haber tenido que hacer frente a una lesión ocular que le obligó a pasar por quirófano y por ello no tener un 100 por ciento de capacidad visual, Rodríguez seguirá tratando de batir su propio récord de veterana de la San Silvestre: “Hasta que el cuerpo aguante”, reivindicó. “Corriendo o caminando, lo voy a hacer. Mientras pueda caminar no dejaré de participar en la San Silvestre. Es el propósito que tengo y así seguirá para siempre”, añadió.

Y es que pese al cansancio y agotamiento que pueda provocar hacer frente a la carrera, Rodríguez tiene claro que el apoyo de sus vecinos cuando encara los últimos metros es “tremendo”. “Me sentí estupendamente. Se estaba haciendo ya de noche y llegué a pensar que no podía hacerlo, pero cuando vi a la gente al final me sentí estupendamente”.

Ese sentir "estupendo", además, se evidencia en su análisis del recorrido, el cual es constantemente destacado como “duro” por los participantes debido a sus constantes subidas y bajadas. Sin embargo, Rodríguez dejó claro que “ni duro ni pendientes”. “Es un trayecto muy bueno. En Salas se lleva muy bien. En Avilés hay muchas más pendientes, aquí es más sencillo”, declaró Rodríguez, que animó a la gente a participar en, al menos, una carrera de San Silvestre porque “no es por ganar ni perder, sino por sentirte bien”.

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