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La Fiesta de la Hierba de Malleza cumple una década manteniendo viva la siega tradicional

La parroquia salense celebró una nueva jornada para conservar la memoria de los trabajos del campo y el espíritu de colaboración vecinal

El alcalde, Sergio Hidalgo, el segundo por la derecha, con vecinos de la zona preparados para segar.

El alcalde, Sergio Hidalgo, el segundo por la derecha, con vecinos de la zona preparados para segar.

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Salas

La parroquia salense de Malleza volvió a convertirse este sábado en escenario de una jornada dedicada a recuperar los trabajos tradicionales del campo con la celebración de la décima edición de la Fiesta de la Hierba. Decenas de vecinos de la zona y de concejos limítrofes como Pravia y Cudillero participaron en una cita que volvió a combinar la siega a gadaña, la convivencia y el recuerdo de unas labores que antaño reunían a numerosos vecinos en los praos.

Los participantes se dieron cita al mediodía en El Rellouso, en La Barraca, junto al antiguo molino de Casa Claudio, donde comenzaron la jornada cabruñando las gadañas antes de demostrar su destreza en la siega manual. Tras el corte de la hierba, también llevaron a cabo el "esmarallado", es decir, el proceso de esparcirla para facilitar su secado, siguiendo el método tradicional que posteriormente requiere darle varias vueltas antes de su recogida y almacenamiento.

Segadores en una finca de La Barraca segando a gadaña.

Segadores en una finca de La Barraca segando a gadaña. / R. D. Á.

La fiesta busca mantener viva la memoria de uno de los trabajos esenciales del campo, hoy prácticamente mecanizado, y recordar la importancia de la colaboración vecinal que exigían estas largas jornadas de trabajo. Un espíritu de ayuda mutua y convivencia que sigue siendo el principal objetivo de esta iniciativa.

Como manda la tradición, el trabajo dio paso a una comida campestre en la que los asistentes compartieron las viandas aportadas por cada uno de ellos, mientras que la bebida corrió a cargo de Casa Claudio. La celebración continuó durante la tarde-noche con el reparto del bollo y una verbena amenizada por Alonso, poniendo el broche festivo a una edición muy especial al cumplirse diez años desde el nacimiento de esta iniciativa.

La iniciativa fue promovida por el cronista oficial de Salas, José Arango, que buscaba animar y volver a juntar a la gente de los pueblos de la zona. Una propuesta a la que no faltó el alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, que también demostró su destreza segando con la gadaña.

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