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Salas, Pueblo Ejemplar de Asturias

Un año más, la villa de Salas vuelve a estar en la lista de candidatos a "Pueblo ejemplar" premio otorgado por un jurado compuesto por personalidades del mundo de la empresa y de la cultura asturiana bajo de patrocinio de la Fundación Princesa de Asturias. Este año la presentación corre de mano de la joven pero muy activa Asociación de Sidra Casera de Salas, anteriormente esta labor de promoción local corrió a cargo de la histórica y lamentablemente desaparecida Asociación de Amigos del Paisaje de Salas en tres ocasiones.

Este premio, que conlleva una dotación económica de 40.000 euros más una preciosa placa conmemorativa de la visita de la Princesa Leonor así como de sus padres. Sin olvidar las mejoras exprés que se suelen desarrollar por parte de las administraciones públicas en un tiempo récord. Suele quedar el pueblo para pasar revista en 15 días... milagros de la política...

Nuestra villa, porque lo se propone es la villa de Salas, ya que el concejo no entraría en las condiciones del premio, merece este premio sin duda alguna y tengo claro que lo obtendremos muy pronto. Este premio es a las gentes y al territorio por su trabajo, por mantener tanto las costumbres, tradiciones y patrimonio heredado de nuestros antepasados.

Asistir a un desfile de Carnaval, donde los equipos han trabajado durante semanas y noches frías de invierno para conseguir un desfile digno y de lo más simpático para el gran placer de los niños y espectadores es una muestra del trabajo en equipo de la gran mayoría de los vecinos de la villa. La magnífica participación en cualquier actividad realizada la tarde de peñas durante las ya centenarias fiestas del bollo es otro signo de la participación ciudadana, y qué decir de la ya consolidada comida en la calle que reúne más participantes que vecinos censados.

Ningún salense y amigos se quiere perder este acto tan característico de nuestras tradiciones celtas. Recordemos la costumbre de la aldea Gala de Asterix de festejar con un banquete al aire libre después de cualquier acontecimiento importante. Por suerte ya no se cuelga al gaitero del tejo como hacían ellos.

La conservación del patrimonio civil es una actividad privada. A los propietarios de casonas o casas en el casco histórico nos cuesta lo nuestro mantenerlas y nunca he oído a nadie quejarse por ello. Algo tan simple como colgar banderas en los balcones todo el mes de agosto es un pequeño gesto pero que dice mucho de las ganas vecinales de colaborar cada uno como puede en la vida festiva local.

El concurso que la Asociación de Sidra Casera de Salas organiza desde septiembre de 2019 es otro reflejo más de la voluntad de conservar una tradición sidrera que estaba casi desaparecida. Cada año hay más vecinos que se deciden a elaborar su propio néctar, para el disfrute de todos, ya que se puede degustar toda la sidra que uno pueda beber, pagando solo el vaso como recuerdo del evento. Una idea genial que todos los años llena la villa de turistas y, sobre todo, de aficionados a nuestra bebida única. Sin hablar de la vitalidad de nuestros jubilados, que tienen dos asociaciones, así que doble de actividad. Para ellos la principal es el baile, una lo organiza los sábados y la otra los domingos, con total armonía y colaboración. La mayoría de ellos están la semana con muleta, incluso alguna con tacataca, pero el fin de semana se produce el milagro salense: todos a bailar y a olvidarse de sus problemas y dolores… Así somos los salenses.

El paso masivo de peregrinos hacia Santiago también es de resaltar. Aunque es una actividad reciente, es increíble ver a los vecinos estar pendientes de ellos para cualquier información o ayuda. Hasta tal punto que tenemos varios antiguos peregrinos que se han instalado aquí de manera permanente, incluso algunos con empresa.

Alegres, participativos y solidarios, somos un núcleo de población merecedor de tal premio. Si no es este año, pues el que viene. La ilusión la conservaremos, me viene a la cabeza la frase del obispo estadounidense Ethelbert Talbot que dijo hacia 1908: "Lo importante en la vida no es el triunfo sino la lucha, lo esencial no es haber vencido, sino haberse batido bien" . Y está claro que nos batiremos y demostraremos al mundo que somos un pueblo ejemplar.

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