20 de julio de 2018
20.07.2018
DULCE MARÍA SOLAR SÁNCHEZ | Jefa de la sección de neurología del Hospital Universitario de Cabueñes (Gijón)

"La esclerosis múltiple es la enfermedad neurológica que consume más recursos"

20.07.2018 | 08:24
Dulce María Solar Sánchez, en el Hospital Universitario de Cabueñes.

La doctora Dulce María Solar Sánchez es la jefa de la sección de Neurología del Hospital Universitario de Cabueñes desde el año 2009. Con ella, el centro sanitario gijonés impulsó la puesta en marcha de la unidad de ictus, la primera de la sanidad pública asturiana y una de las grandes apuestas del hospital, así como de la unidad de esclerosis múltiple. En la actualidad, el reto se centra en dar una mejor atención a los afectados por ictus, pacientes de edades crecientes que reciben tratamiento en todos los casos.

¿Cómo ha cambiado el área de Neurología en los últimos años?

Es un campo que ha evolucionado mucho. La neurología es una especialidad muy desconocida. El resto de los profesionales sanitarios tienen muy poco conocimiento de la neurología, y esto motiva a veces consultas que no están indicadas. Ha evolucionado de una manera importante en el campo del diagnóstico, y también en el campo del tratamiento, aunque no tanto como quisiéramos. En todo caso, ha habido avances importantes, sobre todo en el ictus y en otras enfermedades, como el control de epilepsias, del párkinson o de la esclerosis múltiple, en las demencias...

Es una especialidad muy vinculada a la vejez.

Sí. A medida que el envejecimiento poblacional es cada vez más importante, la demanda de consultas es cada vez mayor; muchas veces, por quejas relacionadas con el envejecimiento fisiológico. Desde que yo llegué aquí, en el año 2001, las dos cosas más importantes que se han hecho son la apertura de la unidad del ictus, en 2009, y posteriormente la inauguración de la unidad de esclerosis múltiple, en 2017. Se han potenciado cada vez más las consultas especializadas, contamos con una consulta diaria dedicada en exclusiva al deterioro cognitivo... Se está tendiendo a una subespecialización cada vez mayor, con un equipo de doce neurólogos. Y no podemos olvidar la acreditación como unidad docente, con residentes en neurología que se forman aquí.

¿Son el ictus y la esclerosis múltiple los dos principales caballos de batalla?

El ictus es el principal caballo de batalla, porque es la enfermedad que más demanda tiene desde el punto de vista de la hospitalización. Ahora ha cambiado mucho el pronóstico: pasó de ser una enfermedad con la que no había nada que hacer a ser una dolencia en la que puede mejorarse mucho la calidad de vida del paciente. La esclerosis múltiple no es una enfermedad que tenga muchos pacientes, a veces se considera incluso una enfermedad rara. Pero es la enfermedad que consume el mayor volumen de recursos: el gasto que se invierte en ella, debido al precio de los fármacos, es en lo que más gastamos en neurología. Hay más pacientes con demencia, con párkinson, con epilepsia, con enfermedades neuromusculares, pero el gasto es menor porque los fármacos son más baratos, no requieren tanto control. La unidad de esclerosis múltiple se abrió porque se trata de pacientes que necesitan una atención muy constante y porque son tratamientos muy complejos para los que se necesita una subespecialización.

¿Cuánta gente atiende cada una de las unidades especializadas?

En la de esclerosis múltiple tenemos unos 500 pacientes al año, con un total de 13.000 consultas, entre revisiones y primeras. Y en la de ictus ingresan unos 600 pacientes al año.

¿Va al alza el número de ict us?

Aquí va al alza por que atendemos a pacientes fuera del área, procedentes de Avilés, del Valle del Nalón y del oriente. Hay más ingresos porque vienen pacientes de otras áreas. Y, al margen de eso, está el envejecimiento. Cuanto más vieja es la población, más riesgo tenemos de sufrir ictus. Es algo asociado a la edad, aunque se controlen cada vez más los factores de riesgo vascular como la hipertensión o la diabetes. Pero a medida de que la población es mayor habrá más ictus y más demencias.

¿Qué consejos dan para prevenir la aparición del ictus?

Hacer una vida sana, controlar los factores de riesgo, fundamentalmente la diabetes, la tensión, el tabaco, el alcohol, hacer ejercicio moderado, evitar el sedentarismo y la obesidad.

¿Cómo evoluciona la esclerosis?

En este caso sí que ha aumentado la población con esclerosis múltiple, y se trata de una población joven. Y ahí no se sabe muy bien qué factores pueden influir; se piensa que pueden ser factores tóxico ambientales, probablemente también por una alimentación poco adecuada. Siempre se aconseja lo mismo: suplementos de vitamina D habitualmente, evitar el tabaco, el exceso de sal, la obesidad... y no pueden hacerse muchas más recomendaciones. La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que se da entre gente joven y que tampoco se puede prevenir tan fácilmente.

¿En qué punto se encuentra Asturias en cuanto a volumen de población con enfermedades neurológicas?

Estamos a la cabeza del envejecimiento, y en este tipo de enfermedades estamos siempre de los primeros en el ranking.

¿Preocupa en el sistema sanitario?

Sí, porque cada vez necesitamos más recursos, tanto de farmacoterapia como en lo que se refiere a los ingresos hospitalarios, cada vez más prolongados. Y necesitamos recursos sociales, cada vez más demandados, porque cuando el paciente de ictus se va a casa van a necesitar una serie de apoyos tanto él como su familia. El tema de la rehabilitación es muy importante: se necesitaría fomentarla mucho más, que hubiera muchos más centros especializados. Y sería muy importante que pudiera hacerse de manera ambulatoria.

¿Supone un problema?

Yo creo que sí, la rehabilitación es muy deficitaria. Todos los pacientes neurológicos van a necesitar en algún momento una rehabilitación motora, tanto si se trata de un párkinson como si es un ictus, una esclerosis o una enfermedad muscular. Lo ideal sería tener un programa de rehabilitación permanente, y eso es difícil que pueda asumirlo el sistema sanitario público. Muchas veces lo suplen las asociaciones, las fundaciones.

¿Trabajan de forma coordinada con ellos?

Sí, hay asociaciones de pacientes muy potentes, como la de la esclerosis múltiple o la de párkinson. En el caso del ictus, quizás porque la población afectada es mayor, hay asociación, pero no es tan fuerte. Las familias están haciendo una labor grande en la atención en el domicilio porque, si no, el sistema sanitario no sería capaz de asumirlo.

¿Qué dudas surgen a los pacientes cuando les dan el alta tras un accidente cerebrovascular?

Muchísimas, sobre todo relativas a cómo se puede reanudar la actividad en los casos en los que quedan pocas secuelas: si es bueno que fuercen el ejercicio, si pueden comer de todo, si es conveniente ver la televisión... Muchas veces tienen miedo a hacer algo excesivo que al paciente le pueda dificultar la mejoría.

¿Influye el uso de móviles y tabletas en el deterioro neurológico?

Se está estudiando, aunque todavía no hay una evidencia con suficiente peso científico como para decir que eso pueda influir a la larga. De vez en cuando aparecen algunos trabajos, y es verdad que puede influir si estamos mucho tiempo utilizando el ordenador o las tabletas, en lo que se refiere a cansancio visual. Pero, de momento, no se ha podido demostrar que influya en el aumento de la incidencia de enfermedades neurodegenerativas.

¿Qué proyectos de futuro tienen en la sección de neurología?

El más a corto plazo sería poder realizar el tratamiento no vascular, la trombectomía, que se hace sólo en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Consiste en extraer el trombo de las arterias a los pacientes de ictus. Se trataría de aliviar la atención, la demanda de población hace necesario que haya otro sitio en el que se haga esta intervención. Esperamos que no tarde mucho, porque podríamos dividir Asturias en dos áreas de asistencia. También sería interesante crecer en otras áreas, poder hacer consultas cada vez más específicas, pero probablemente será potenciar la trombectomía lo que consuma los recursos en los próximos dos años.

¿Cuál es el perfil de los pacientes?

Una población cada vez más envejecida, hombres y mujeres para los que ya no se pone límite de edad. Hoy en día se hacen trombectomías a gente de 90 años. Si la calidad de vida previa era aceptable, si no hay demencias, no se niega a nadie este tratamiento porque pasan de ser personas dependientes a ser personas que pueden seguir haciendo su vida con autonomía. En cuanto a la incidencia por sexos, no hay muchas diferencias: las mujeres cada vez viven más y, por lo tanto, hay cada vez más afectadas de ictus. Si hablamos de esclerosis múltiple, es una enfermedad fundamentalmente femenina, afecta al doble de mujeres que de hombres. El párkinson afecta más a los hombres.

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