26 de octubre de 2018
26.10.2018

La magia de los bastones invita a sonreír

La actividad de marcha nórdica para pacientes con cáncer de mama, surgida en el HUCA, ha quedado finalista en el concurso nacional "Hospital Optimista"

25.10.2018 | 09:05
Parte del grupo de marcha nórdica, en el Campo San Francisco de Oviedo.

Día 13 de diciembre de 2017, cinco de la tarde. Una novedad en la programación de nuestros talleres del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA): "Marcha Nórdica en el paciente oncológico". La instructora, Isabel, comienza el taller relatando sus inicios en la marcha nórdica. El diagnóstico de un cáncer de mama y la recomendación de realizar ejercicio físico para eliminar toxinas fueron motivos de peso para buscar una actividad compatible con el estado de salud que estaba viviendo en ese momento.

La experiencia que le transmitieron otros pacientes, junto con la recomendación de personal sanitario, le sirvieron como impulso para adentrarse en el mundo del "nordic". Tanto fue así que comenzó a practicarlo, haciéndose instructora de "fittrek". Añade que practicar marcha nórdica en el período de su vida que recibió quimioterapia fue una gran ayuda para ella a nivel físico, mental y social.

"La marcha nórdica -prosigue Isabel- es caminar de forma natural impulsándose con unos bastones específicos. De suma importancia corregir la postura, utilizar los bastones correctamente e impulsarse de forma adecuada".

Al taller viene acompañada por dos amigas, también instructoras, que la han apoyado en todo momento y que practican con ella la marcha nórdica. Unas indicaciones previas y empiezan a repartir bastones para que los pacientes interioricen sus explicaciones. Se comparten momentos de risas, de experiencias vividas y de una gran curiosidad por todos los que estamos presentes en la sala. Durante el transcurso de la actividad, una pregunta constante:

-¿Y después de hoy...?

Ahí es donde surgen las quedadas de los miércoles por la tarde.

Un año después, y echando la vista atrás, produce una gran emoción ver que miércoles tras miércoles han ido realizando quedadas en el Campo San Francisco y salidas a la Pista Finlandesa, y que han participado en varias carreras solidarias. Lo que comenzó con cuatro pacientes se ha convertido en cincuenta. El compartir experiencias y un espíritu de colaboración entre el paciente, el personal sanitario, el voluntario y el entorno social ha llevado a que el proyecto "La magia de los bastones" haya quedado finalista en los premios "Hospital Optimista".

Este gran equipo lo tiene claro: "Haz que suceda una cosa y sucederán muchas otras".

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