A la hora de adelgazar, una de las cosas más difíciles es abandonar los dulces o básicos en cada casa como el chocolate o los ducales. Es cierto que comenzar a perder esos kilos de más es un a rutina difícil y tediosa, sobre todo, para aquellos que nunca han estado a dieta o que apenas realizan ejercicio. La paciencia y el ser constante en la alimentación son dos pilares fundamentales en el camino al adelgazamiento. Además, debes tener en cuenta que el hacer ejercicio es algo tan importante como comer bien. Ojo, esto no significa que debas pasar incontables horas corriendo sobre una cinta o máquina elíptica ni sacrificar tu tiempo de ocio en el gimnasio. Existen diferentes rutinas que puedes realizar sin salir de casa y con el que notarás increíbles resultados.

También existen diferentes alimentos con los que poder saciarte y conseguir saciar esa necesidad de dulce que en una gran cantidad de ocasiones nos pide el cuerpo. El más recomendado para ello es el dátil. Es una gran fuente de fibra y un alimento deshidratado, debido a su bajo contenido de agua. Pero lo más interesante es que tiene un sabor dulce y que no aportan ningún tipo de azúcar añadido.

El consumo de dátiles a diario puede proteger contra la arteroesclerosis, principal causa de ataques cardíacos y accidentes cardiovasculares, según un estudio realizado por el profesor Michael Aviram, bioquímico del Technion-Israel Institute of Science, y publicado en 'Journal of Agricultural and Food Chemistry'. En concreto, este trabajo, realizado sobre una muestra de 10 personas, demostró que, tras cuatro semanas consumiendo dátiles, se experimenta una disminución del 15 por ciento de los triglicéridos y del 33 por ciento de la oxidación de las grasas en la sangre.

Los dátiles son ricos en azúcares y vitaminas A y B y ya en la antigüedad se le llamaba la fruta del 'árbol de la vida'. Su consumo puede mejorar la calidad de los lípidos (grasas) en la sangre sin aumentar los niveles de azúcar. No obstante, los expertos también recomiendan no abusar de su consumo. Como mucho, hay que tomar 3 o 4 al día, dado que sus azúcares puede ocasionar el efecto contrario.

Uno de los expertos en nutrición más seguidos en redes sociales y que cuenta con más influencia en internet, Carlos Ríos, apuesta por mantener una dieta en comida real, aquella que no está compuesta por ultraprocesados: los alimentos que elabora la industria alimentaria y que son menos sanos y (normalmente) contienen más grasas y azucares. En este sentido se parte de la base de que todo lo que sea natural no engorda. O al menos no lo hace tanto como lo podría hacer un bollo industrial o, por ejemplo, una gran palmera de chocolate.

Pero eso no quiere decir que tengas que renunciar al dulce. De hecho el cacao del 70 o del 80 por ciento de pureza es un dulce que te puedes permitir incluso una vez cada dos días si quieres perder peso. De hecho cada vez más gente se está aficionando (basta con ver las campañas publicitarias de las diferentes marcas), a comprar este tipo de producto. Y es que por mucho que quieras bajar siempre vas a necesitar un número de calorías para vivir y para no tener ningún tipo de enfermedad. Y es que recuerda que lo más importante es que tu salud no se resienta. Ten en cuenta que los cambios los vas a notar a largo plazo por lo que si empiezas una dieta demasiado estricta no vas a conseguir mantenerla en el tiempo. Por eso también es necesario comer chocolate. Y fruta, la golosina de la naturaleza.

Y es que tienes que huir de falsos mitos. No es cierto que la fruta tenga demasiado azúcar y de noche no la puedas comer. Más bien al contrario. Cuanto más sana sea la dieta, mejor. De momento puedes ir tomando "microacciones" para perder peso como ir andando a trabajar, cambiar los dulces por un chocolate del 70 por ciento (o más de pureza), empezar a seguir paginas que recomienden comida real o beber cada vez más agua y cada vez menos refrescos azucarados.