Todo el mundo quiere vivir con una mente activa y viva el mayor tiempo posible. Esto sólo puede lograrse con una buena salud cerebral. Aun así, no hay garantía de que la demencia se evite por completo, pero hay muchas posibilidades.

Los hábitos desempeñan un papel crucial a la hora de mantenerse mentalmente en forma en la vejez. Cuanto más tiempo se practiquen los buenos hábitos, mayor será el efecto positivo.

El primer consejo para mantener un cerebro sano es dormir lo suficiente y comer alimentos de bajo índice glucémico (como cereales integrales, verduras y frutas locales).

Incluye en tu dieta alimentos relacionados con la ralentización del deterioro cognitivo, como el pescado con ácidos grasos omega-3 (salmón, caballa), las fresas, los arándanos y las verduras de hoja oscura (col rizada, espinacas, brócoli). Evite el alcohol en exceso, pero limítese a una sola copa de vino al día.

El sueño es muy importante para un cerebro sano. Las personas que duermen menos de siete horas por noche tienen un mayor riesgo de padecer demencia. Durante el sueño, el cerebro elimina los residuos, incluido el exceso de proteínas amiloides, que contribuyen al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

El segundo consejo es entrenar la memoria con la comunicación. Socializar, tener amigos, interesarse por otros seres humanos, son cosas que son buenas para nuestro cerebro.

El tercer consejo, en contra de lo que podría pensarse, es que no debemos hacer varias cosas a la vez, sino que debemos centrarnos en una sola cosa y un solo objetivo a la vez.

Los otros 3 consejos para mantener una mente sana

Tener un cerebro sano hasta bien entrada la vejez sería posible siguiendo estos consejos adicionales.

La cuarta es dar espacio a las emociones, porque son éstas las que hacen que las experiencias sean inolvidables.

El quinto consejo es utilizar el cerebro para hacer los cálculos mentalmente, para encontrar el camino correcto (sin navegador) y recordando los acontecimientos que han ocurrido durante el día (por ejemplo, comprometiéndose por la noche a recordar cinco acontecimientos que han ocurrido durante el día).

El último consejo, pero no menos importante, es hacer una pausa en el cerebro de vez en cuando. Las pausas, la relajación mental, son muy importantes para mantener el cerebro sano y activo hasta una edad avanzada. Esto ayuda a reducir el estrés y la hormona del estrés, el cortisol, que en cantidades elevadas conduce a una menor oxigenación del cerebro e incluso a déficits cerebrales. De este modo, y siguiendo también otros 6 consejos, también se puede alejar la ansiedad.