El verano suele ser síntoma de excesos. Vacaciones, descanso y salidas suelen marcar la vuelta a un ritmo pausado necesario para la vuelta a la realidad. A veces recuperar la forma física de antes o plantearse el objetivo de adelgazar es más complicado de lo que crees. Por eso, lo más recomendable de primeras es llevar una dieta equilibrada y una actividad física mínima. Pero si lo que necesitas es perder peso sin obsesionarte, aquí te dejamos algunos trucos que te permitirán hacerlo sin sufrir:

Incluye estos alimentos a tu dieta

Té verde: los componentes del té verde ayudan a combatir y quemar la grasa -sobre todo en la zona abdominal-, además de reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. También puede contribuir a aumentar el ritmo metabólico a corto plazo.

Aceite de oliva: el aceite es uno de los mayores aportes de grasas saludables de la dieta mediterránea. Si bien es cierto que la comprobación a ciencia cierta sobre su aporte al adelgazamiento, el aceite de oliva se convierte en la mejor opción para incluir grasas dentro de una dieta de adelgazamiento.

Jengibre: el uso del jengibre está cada vez más extendido. Las propiedades del jengibre ayudan expulsar los gases. Su consumo además es muy sencillo: en zumos, té, en polvo o como aderezo en cualquier comida.

Café: el café tiene muchos beneficios para la salud. Este alimento puede contribuir a la hora de adelgazar porque frena la hormona asociada a la saciedad.

Piña: es un alimento diurético, ampliamente utilizado para eliminar toxinas del cuerpo, ya que ayuda a eliminar agua del organismo. No solo la piña tiene esta capacidad: la avena, la remolacha y el apio también contribuyen a acabar con la retención de líquidos.  

Consume las naranjas enteras, no en zumo

Comer una naranja entera es preferible a exprimirla y consumirla como un zumo. En ambos casos el azúcar entra en el cuerpo, pero una naranja incluye la fibra que no incluye un zumo al exprimirse.

Bebe más agua

El agua ayuda a saciar y a eliminar la retención de líquidos. La OMS recomienda un consumo medio de 2 litros diarios para las mujeres y 2,5 litros para los hombres.

Existen varios métodos para aquellos que no suelen beber suficiente agua. Puedes llevar la cuenta con una botella de agua de tamaño grande -o en su defecto un bidón-, o instalarte alguna de las aplicaciones que lanzan un aviso en notificaciones cada vez que tengas que beber.