Eliminar la grasa que se acumula en la barriga es uno de los propósitos más deseados cuando hablamos de adelgazar. Conseguir un vientre plano y definido requiere de cierto esfuerzo pero si prestamos atención a nuestra alimentación y al ejercicio físico, lograrlo puede ser mucho más sencillo.

No sólo se trata de una cuestión de estética. Reducir el contorno de la cintura también te ayudará a mejorar la salud de tus huesos, disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y neurológicas.

Si lo que estás buscando en conseguir un abdomen plano y lucir una figura esbelta, seguir un buen plan antigrasa será la clave. Con él podrás reducir tu cintura y despedirte de esos odiosos michelines.

Elimina el estrés y haz ejercicios aeróbicos

El estrés puede ser uno de los grandes causantes de esa grasa acumulada. A mucha gente se le da por comer cuando sufre ansiedad. Además, al liberar cortisol, las células grasas del abdomen tienden a aumentar de tamaño. Para tratar de calmarlo puedes probar a practicar yoga o pilates, haz respiraciones profundas o sal a caminar.

Intentar practicar ejercicios de tipo aeróbico como montar en bici, nadar o bailar. Puedes combinarlos con abdominales hipopresivos. Hazlo, al menos, 3 veces a la semana. El sueño también es importante. Si descansas menos de 5 horas o duermes más de 8 horas, favorecerás la acumulación de grasa en la cintura. 

La alimentación es clave. Desayuna siempre y cena ligero. Incluye 3 yogures desnatados en tu menú diario. Al cabo de 12 semanas podrás perder una media de 2 kilos y la mayoría en la zona abdominal.

Toma fibra y reduce el alcohol y el tabaco

Incluye alimentos integrales en tu dieta. Los alimentos que contienen fibra ayudan a reducir el índice glucémico y a eliminar la grasa que te sobra. Olvídate de los carbohidratos refinados.

En cuanto a las frutas, las que más te convienen para reducir el abdomen son las fresas, los arándanos y los cítricos. Es bueno tomar 2 raciones de verduras al día y de 3 a 4 raciones de legumbres a la semana. Dale sabor a los platos que cocinas con especias como la cúrcuma, que facilita que la vesícula biliar se vacíe y, por tanto, ayuda a la digestión de las grasas. La cayena y la pimienta también pueden convertirse en grandes aliadas para llevar a cabo tu propósito.