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En Cabueñes ya se hacen cirugías virtuales en 3D (y así nos lo cuentan sus protagonistas)

El servicio de Maxilofacial de Cabueñes impulsa nuevas técnicas quirúrgicas gracias a la tecnología 3D: "El futuro es la medicina personalizada"

Reproducciones de una planificación virtual para la reconstrucción de un cáncer mandibular utilizando un colgajo microvascularizado de peroné, una cirugía realizada en Cabueñes.

Reproducciones de una planificación virtual para la reconstrucción de un cáncer mandibular utilizando un colgajo microvascularizado de peroné, una cirugía realizada en Cabueñes.

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Gijón

Se llaman Lorena Gallego, Alba Novoa, Alejandro Pelaz, Nicolás Calvo y Laura Rúa (de baja y sustituida ahora por Guillermo Rubín), y son las cinco batas blancas que lideran el servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Universitario de Cabueñes. Su especialidad, reconocen, es de las menos conocidas en el imaginario colectivo e incluso en el gremio sanitario, pero el equipo, que presume de ganas y juventud, está poniendo a Gijón en el mapa varios avances pioneros en Asturias. Ultiman un proyecto de investigación que plantea crear un soporte de gel de colágeno que permita la reconstrucción de defectos óseos de manera regenerativa y han sido los primeros cirujanos de la región –y aún hoy los únicos– en realizar tratamientos por artroscopia, una técnica mínimamente invasiva. Centrados ahora en la llamada medicina de precisión, su último "hito" se dio a conocer hace apenas un par de semanas: lograron que una paciente pudiese volver a mover la boca tras implantarle dos articulaciones de mandíbula mediante prótesis hechas a medida y diseñadas por simulación virtual en tres dimensiones.

Que el equipo se lleva bien se nota en que hacen sus comentarios de manera asamblearia. Un compañero empieza una frase y los demás la completan a golpe de subordinadas. Por ejemplo: Gallego explica que su especialidad es muy desconocida, quizás, porque no cuenta con un protagonismo especial en la carrera de medicina. Y, como muchos profesionales sanitarios no la conocen, tampoco pueden esperar que sus pacientes lo hagan, así que aún hoy tienen que destinar algún rato en sus consultas para explicarles a sus enfermos que no son "dentistas hospitalarios". Novoa interviene: "Nos relacionan con las muelas del juicio, porque es lo que conocen". Gallego aclara: "Nos ocupamos de patologías de la cavidad oral, de la cabeza y del cuello, y lo hacemos todo: desde cirugías oncológicas a reconstructivas, traumatología facial, cirugía de glándulas salivales, de deformidades faciales, microcirugías...". Y añade: "En este servicio, además, hemos encadenado tres proyectos de investigación en salud, que son proyectos con fondos europeos, sobre ingeniería tisular. Hemos hecho proyectos con dermis decelularizada y planificaciones virtuales para cirugías reconstructivas".

Esto último es, quizás, el apartado más sencillo de entender y tiene un ejemplo muy reciente: una paciente que tenía desde hacía años la boca "bloqueada", lo que le impedía comer y beber con normalidad, y que ha recuperado su movilidad gracias a las dos prótesis citadas arriba. "Pudimos hacer un recambio articular a medida que ha funcionado muy bien. Este tipo de cirugías, que son customizadas, nos alejan de las intervenciones más estandarizadas y nos permiten hacer lo que se llama ahora una medicina dirigida, individual, para cada paciente", aclara Pelaz.

Cirugías virtuales para operar sin riesgo

De izquierda a derecha, Alejandro Pelaz, Lorena Gallego, Cristina Palanca, Alba Novoa, Yolanda García, Guillermo Rubín, Isabel González (directora médica del hospital), Yolanda Sancho, Nicolás Calvo, Ana Moscoso y Patricia Rodríguez, integrantes del servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial de Cabueñes. / Juan Plaza

Las ventajas de estas planificaciones quirúrgicas los cirujanos las explican, también, en asamblea. "Este tipo de cirugías planificadas acortan el tiempo quirúrgico y generan un menor riesgo de secuelas", señala Rubín. "Mejora muchísimo la seguridad para el paciente; al habernos preparado bien en las simulaciones de ordenador, ya sabemos dónde podemos cortar y dónde no", completa Gallego. "Todo eso ayuda a que el resultado estético de la cirugía sea también mejor", añade otra vez Rubín. "Y resultados funcionales, porque todo se ha hecho a medida", se cuela Novoa.

El equipo, con cinco cirujanos, ultima un proyecto para regenerar hueso sin injertos

Otro avance destacado del equipo, en este caso en el plano de la investigación, es un proyecto relacionado con la regeneración ósea. Financiado por el Instituto de Salud Carlos III, de titularidad pública –y que por tanto desliga la investigación de cualquier casa comercial o apuesta privada–, encara ahora su fase final tras casi tres años de trabajo. El equipo ha investigado, a grandes rasgos, cómo crear un gel de colágeno que permite reconstruir defectos óseos mediante un proceso de regeneración del propio hueso del paciente, sin necesidad de recurrir a injertos de hueso del propio paciente o derivados de origen animal, lo que reduce al mínimo el riesgo de rechazo. La investigación sobre dermis acelular parte de una premisa similar. "Ante un defecto cutáneo de gran tamaño, por ejemplo, un cáncer, se suele emplear piel artificial o de animal, que tiene un precio muy elevado y genera también riesgo de transmisión de priones. Nosotros hemos desarrollado una dermis que viene de donante altruista, gracias a la colaboración del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias. A esa dermis le quitamos las células, para que no genere rechazo, y la colocamos en los defectos para que se regeneren", resume Gallego.

La parte de las artroscopias, por su parte, la contextualiza Rubín: "Hablamos del tratamiento de la patología de la articulación temporomandibular, que es un área compleja y con pocos adeptos a ella porque su correcto manejo implica la colaboración con otros especialistas y requiere una formación específica". El cirujano explica que su abordaje se puede realizar mediante varias técnicas, y que su equipo las controla todas: "Puede ser de formas conservadores o formas mínimamente invasivas, y un ejemplo de esto es la artroscopia, que es cuando se introduce una cámara dentro de la articulación y desde ahí podemos objetivar los cambios inflamatorios estructurales y degenerativos para dirigir hacia esos daños una terapia específica. También está la cirugía abierta, para casos más complejos".

Reproducciones de una planificación virtual

Reproducciones de una planificación virtual / LNE

Pelaz traduce un poco más este apartado: "El uso del artroscopio surgió porque yo hice un curso sobre esta técnica en Cáceres y así pudimos empezar a hacerlas aquí en torno a 2018. Fue un proceso lento; al principio usábamos artroscopios de otros servicios, muy grandes, y después nos hicimos con unas cánulas más finas, que son las que usamos desde hace unos dos años". Novoa completa: "Costó mucho trabajo, hicimos muchos ensayos con simuladores". Y Rubín presume: "Ahora es una técnica pionera en Asturias y en casi toda España".

El grupo usará este año el Da Vinci y ansía la ampliación del hospital: "Se nos quedó pequeño"

El desconocimiento de la especialidad, sin embargo, limita a veces la difusión de estos avances. Parte del grupo de cirujanos, de hecho, reconoce haber "aterrizado" en el servicio casi por casualidad. Es el caso de Novoa: "Estudié la carrera en Oviedo y descubrí este mundo por una asignatura optativa y por una rotación en sexto. ¡En sexto! Cuando entras, descubres que es una especialidad con mucho campo, pero yo hasta ese momento jamás me había planteado dedicarme a esto. Soy la única ‘maxilo’ de mi promoción". Y es el caso también de Pelaz: "Yo también llegué aquí de casualidad y no por la carrera, sino porque conocí a Jaime Baladrón [creador del Curso MIR Asturias), que ha sido siempre uno de los grandes difusores de esta especialidad. Y es cierto que, cuando la descubres, te das cuenta de que es una especialidad mucho más versátil que casi cualquier otra y que te permite compartir ‘terreno’ con otras áreas". "Es un territorio anatómico pequeño, pero muy variado", completa Gallego.

Para el equipo, tan volcado en incorporar técnicas nuevas y lanzar proyectos de investigación, la ampliación del hospital gijonés surge como la gran oportunidad para terminar de dar el salto. "Como el resto de servicios, hay un problema evidente en cuanto a infraestructura: el hospital se nos ha quedado a todos pequeño", reconoce Gallego. Para el servicio, sin embargo, la apuesta tecnológica del futuro Cabueñes será especialmente beneficiosa. Esperan empezar a usar pronto el robot quirúrgico DaVinci y están también en la lista para utilizar el futuro quirófano híbrido que se instalará a lo largo de este año en una de las dos plantas del recrecido, una obra que se ha ido haciendo en paralelo a la propia ampliación sobre el edificio central del complejo. Gallego añade que esperan incorporar también pronto una nueva técnica, la sialoendoscopia, que permite extraer cálculos en patologías de las glándulas salivales. "También nos gustaría mejorar en docencia y tener residentes", completa Novoa.

El caldo de cultivo para crecer, celebran, ya lo tienen. "Tenemos la ventaja de ser un servicio de gente joven que quiere hacer cosas y avanzar. Es una suerte", concluye Rubín.

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