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Plasmaféresis: la donación que multiplica la solidaridad en Asturias

El plasma se ha convertido en un recurso vital para la medicina, y por eso la demanda es elevada y se necesitan más donantes; son válidos todos los grupos sanguíneos

Una donante.

Una donante. / Lne

R. S.

El plasma, ese componente transparente y amarillento que constituye más de la mitad de nuestra sangre, se ha convertido en un recurso vital para la medicina moderna. En Asturias, la donación por plasmaféresis representa uno de los gestos solidarios más necesarios y urgentes, ya que permite obtener tratamientos imprescindibles para miles de pacientes.

Una técnica rápida y con gran impacto.

A diferencia de la donación convencional de sangre, la plasmaféresis extrae únicamente el plasma mediante un separador celular. Este procedimiento tiene una ventaja clara: al no donar glóbulos rojos, la recuperación es más rápida y los donantes pueden volver a repetir la experiencia cada 15 días. Esto significa que una sola persona puede contribuir con muchas más donaciones al año que con la extracción tradicional. El plasma también puede obtenerse de la sangre completa tras su procesamiento en laboratorio, pero este método es más limitado: requiere un intervalo de dos meses entre donaciones y está restringido a un máximo de tres veces al año en mujeres y cuatro en varones.

¿Por qué es tan valioso el plasma?.

El plasma es fundamental para detener hemorragias en situaciones críticas, como en grandes accidentes de tráfico o quemaduras graves. Además, es indispensable en el tratamiento de enfermedades crónicas y raras. Pacientes con hemofilia, que carecen de proteínas de coagulación, dependen de transfusiones de plasma para evitar hemorragias potencialmente mortales. Más allá de estas urgencias, el plasma se emplea en terapias contra enfermedades hematológicas, inmunológicas, neurológicas, renales y hepáticas, así como en cirugías complejas. Las proteínas que contiene —inmunoglobulinas, factores de coagulación y albúmina— resultan esenciales para la defensa del organismo, la cicatrización y el transporte de fármacos.

Requisitos para ser donante.

Ser donante de plasma es muy sencillo, solo es necesario tener entre 18 y 65 años (hasta 70 en el caso de donantes habituales), pesar más de 50 kilos, gozar de buena salud y disponer de tiempo 30-40 minutos. La demanda es alta y el plasma escasea. Todos los grupos sanguíneos son válidos, se necesitan más donantes de plasmaféresis para garantizar los tratamientos de quienes los esperan a diario. Quienes deseen sumarse a esta cadena de solidaridad pueden informarse y pedir cita directamente en los puntos de donación, llamar al 985 23 24 26 o consultar la web www.yodonoplasma.es.

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