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El gran paso adelante de la cirugía de próstata

La incorporación de la cirugía robótica mejora la perspectiva de la continencia urinaria y de la función eréctil

Muchos avances hemos experimentado en los últimos años en el campo de la Medicina. Uno de ellos, quizá el más llamativo, es el referente a la cirugía laparoscopica asistida por robot. En Asturias, en 2023, el Servicio de Salud (Sespa) adquirió dos equipos, la última versión del sistema Da Vinci Xi, uno para el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA, en Oviedo) y otro para el Hospital de Cabueñes (Gijón). Por otra parte, es importante resaltar que el Hospital de Jove, de Gijón, desde marzo de 2025, también dispone de un sistema robótico Da Vinci, similar a los del HUCA y Cabueñes, con lo cual toda la población del núcleo de Gijón puede acceder a esta novedosa tecnología. El Hospital de Jove también ha sido pionero en poner a disposición de la sanidad privada dicho sistema.

Desde entonces, en Asturias, la intervención más repetida ha sido la prostatectomía radical ( extirpación de la próstata). Dicho sistema robótico consta de una consola (lugar de trabajo del especialista) y un carro del paciente (con un eje vertical del que sobresalen cuatro brazos que dirigen los instrumentos en el interior de la persona que va a ser intervenida). Uno de ellos soporta la cámara de vídeo, que permite la visión tridimensional. Otros dos contienen los elementos de trabajo principales. El cuarto, permite agregar un tercer instrumento para realizar tareas adicionales.

Lo cierto es que, cuando el cirujano accede a los controles de la consola, los brazos del robot reproducen, fielmente y con precisión los movimientos de sus manos en el campo quirúrgico. También cuenta con un sistema de eliminación del temblor, lo que permite al especialista trabajar con precisión.

Qué duda cabe de que esta cirugía constituye en la actualidad una herramienta fundamental para disminuir la probabilidad de que aparezcan esos efectos que van a disminuir, de manera significativa, la calidad de vida del paciente.

Según palabras del Dr. Rodrigo Gil, urólogo de Insuas Urología, "el tratamiento quirúrgico del cáncer de próstata, con el Da Vinci, aporta grandes beneficios clínicos al paciente, como son la mejoría en la continencia urinaria y en la función eréctil". Por otra parte, reduce la pérdida sanguínea, el dolor postoperatorio y la estancia hospitalaria. Esto lo resalta el Dr. Gil diciendo que "la mayor parte de los pacientes, debido a su rápida recuperación, reciben el alta hospitalaria a las 24 horas".

Parece un milagro, pero no lo es. Esta cirugía permite a los especialistas realizar procedimientos complejos con mayor precisión, flexibilidad y control, en comparación con las técnicas de cirugía abierta. De esta manera, extirpan toda la glándula prostática, incluyendo las vesículas seminales (dos glándulas accesorias del sistema reproductor, ubicadas detrás de la vejiga y encima de la próstata). Si la detección del cáncer es precoz, se puede realizar una extirpación total con preservación de los nervios erectores (fibras nerviosas que inervan el pene y son responsables de la erección). De esta manera, en pacientes favorables –como resalta el Dr. Rodrigo Gil–, se pueden reducir los efectos secundarios que habitualmente se asocian a la cirugía radical prostática, como son la impotencia y la disfunción eréctil.

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