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¿Por qué hay que vacunar a los niños contra el Virus del Papiloma Humano?

4 de cada 5 personas sexualmente activas contraerán el VPH en algún momento de su vida

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vph / Pixabay

Rebeca Gil

El virus del papiloma humano (VPH) es un grupo de virus que provocan las infecciones por transmisión sexual más frecuentes del mundo.

4 de cada 5 personas sexualmente activas contraerán el VPH en algún momento de su vida.

Y no hay que olvidar que este virus es el causante de más del 90% de los casos de cáncer de cuello del útero, responsable de la muerte de unas 270.000 mujeres cada año.

A pesar de estas evidencias y de que existen vacunas contra el VPH, en 2020, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo solo el 13 % de las niñas de entre 9 y 14 años estaban vacunadas contra el papilomavirus humano.

Por todo ello, el doctor José María Rodríguez, jefe de la Unidad de Ginecología y Obstetricia del Hospital Vithas Madrid Aravaca, insiste en una cuestión importante:

"Lo ideal es que los menores reciban la vacuna antes de que tengan contacto sexual y estén expuestos a contagiarse con el virus del papiloma humano".

Por qué hay que vacunar a los niños contra el VPH

Tal y como explica el especialista, el VPH se contagia mediante el contacto de la piel o las mucosas durante las relaciones sexuales.

Y da igual que este contacto se produzca por penetración vaginal y/o anal, por el contacto piel con piel de la zona genital o por el sexo oral.

Por ello, pediatras, ginecólogos, dermatólogos y urólogos consideran esencial vacunar contra el VPH a los niños partir de los 11 años.

Pero no solo se debe vacunar a las niñas, sino también a los niños para protegerles, sobre todo, del cáncer perianal y oral.

Porque no hay que olvidar que tal y como asegura el doctor Alejandro López Escobar, jefe clínico del Servicio de Pediatría del Hospital Vithas Madrid La Milagrosa

"Los hombres actúan como el principal transmisor a las mujeres, situándose la incidencia en varones adultos jóvenes españoles en torno al 35 %”.

En ese sentido, el facultativo recuerda que tanto la mujer como el hombre pueden ser portadores asintomáticos de este virus.

Y añade un dato que suficiente para ayudar a tomar la decisión:

"Pese a que la prevalencia de la infección varía según las distintas zonas geográficas del mundo, actualmente se estima que, a lo largo de su vida, alrededor del 80 % de las mujeres se habrán infectado por VPH".

La vacunación, clave frente a la infección del VPH y posibles lesiones asociadas de cáncer de cérvix

La vacunación, clave frente a la infección del VPH y posibles lesiones asociadas de cáncer de cérvix / CEDIDO POR VITHAS LAS PALMAS

Enfermedades que puede provocar el VPH

El virus del papiloma humano es el responsable de la aparición de distintas patologías tanto en mujeres como en hombres:

  • Verrugas anogenitales, en boca y garganta.
  • Cáncer de útero.
  • Cáncer de pene y de ano
  • Tumores de garganta o cabeza.

Y para evitar cualquiera de estas patologías la única forma es la vacunación.

En cuanto a los síntomas del VPH, la doctora Mayte Truchuelo, dermatóloga de Vithas Madrid Arturo Soria y Vithas Internacional, destaca los beneficios de las vacunas también para disminuir algunos síntomas.

"Con las vacunas se ha visto reducido el número de verrugas genitales o condilomas, pequeñas pápulas que puedan afectar a la región mucosa".

Factores de riesgo

Según el doctor López Escobar, existen diferentes factores relacionados con la conducta sexual que condicionan un mayor riesgo de infección.

Entre ellos el experto señala, "la edad precoz en el inicio de las relaciones sexuales, un mayor número de compañeros sexuales a lo largo de la vida y mantener relaciones sexuales sin protección".

A finales de 2020, la OMS anunció el lanzamiento de la llamada ‘Estrategia 90-70-90’, un reto mundial para acelerar la eliminación del cáncer de cuello uterino.

Entre sus objetivos destaca que, para el 2030, todos los países puedan lograr:

  • Una cobertura de vacunación contra el VPH del 90% en mujeres de 9 a 14 años.
  • Una cobertura del 70% de detección mediante cribado realizado, al menos, una vez en mujeres antes de los 35 años y otra, antes de los 45.
  • Un acceso del 90% al tratamiento de las lesiones precancerosas y el cáncer cervicouterino, con un control y un seguimiento adecuados.