La subida de las temperaturas reactiva el metabolismo de las garrapatas y potencia su asentamiento, reproducción y actuación sobre personas y animales. Los cambios climáticos, la exposición sin protección en las actividades agroganaderas y la presencia de un gran abanico de reservorios son otros factores que contribuyen a su desarrollo.

El boletín epidemiológico elaborado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) recoge un incremento de las hospitalizaciones del 191,80% entre 2005 y 2019 en nuestro país. El mayor aumento se ha producido en Navarra (363%), seguido de Cataluña (268%) y País Vasco (232%).

Sin embargo, atendiendo al número de hospitalizados, la Comunidad Autónoma con mayor número es Asturias, que cuenta con 319. Un 16,8% del total estatal.

Las garrapatas son transmisoras de la enfermedad de Lyme. Una zoonosis, enfermedad infecciosa transmitida entre los animales y el hombre, causada por la bacteria "Borrellia burdogferi".

Es importante conocer cómo se manifiesta para poder controlarla y disminuir el número de pacientes afectados. Según Lucía Lara, médico del Hospital Puerta del Hierro, se puede manifestar de diferentes formas: “Es característico el 'eritema migrans' que es una lesión cutánea en diana en el lugar de la picadura”. La fiebre, el dolor de cabeza y el dolor muscular son otros síntomas muy comunes.

La enfermedad del Lyme apenas tiene mortalidad, pero si no recibe el tratamiento adecuado se cronifica y puede llegar a ser invalidante. Puede causar un daño permanente en las articulaciones o en el sistema nervioso. Por ello, es importante una detección temprana y administrar el tratamiento adecuado.

Cómo evitar la picadura de garrapata

Normalmente las garrapatas se encuentran en el campo, pero el incremento de las temperaturas provoca que podamos encontrarlas en playas, piscinas o jardines.

Si caminamos por lugares con abundante vegetación y presencia de animales, debemos llevar ropa adecuada que nos cubra la mayor parte del cuerpo e ir por los caminos habilitados, manteniéndonos en el centro para evitar entrar en contacto con de la flora.

Además, mantener el césped cortado y crear barreras entre el bosque y el patio son otros métodos para crear zonas libres de garrapatas. Es importante revisarnos frecuentemente a nosotros y a nuestras mascotas para ver si hay algún parásito adherido a nuestro cuerpo.

Qué hacer si me pica una garrapata

En el caso de encontrar una picadura la médico Lucía Lara recomienda los siguientes consejos:

En primer lugar, debemos intentar extraer la garrapata nosotros mismos. En la mayoría de los casos, la picadura no es muy profunda, por lo que se puede quitar el parásito de la piel tirando de ella. Aunque siempre es recomendable acudir a un profesional sanitario.

Lo más recomendable a la hora de retirarla es poner alcohol sobre la picadura y pasados unos minutos, proceder a la extracción del animal utilizando unas pinzas. Después, limpiaremos la zona afectada con agua y jabón. Es importante asegurarse de que no se han quedado la cabeza y las patas dentro de la piel.

Si se produjera una inflamación en el lugar afectado, se recomienda aplicar frío y utilizan algún antiinflamatorio común.

Algunos métodos caseros como usar vaselina o una cerilla encendida son contraproducentes y podrían hacer que la garrapata se hunda más en la piel.

Llame a su médico si al cabo de unos días presenta una erupción en forma de anillos de color rojo, su piel está roja e irritada, tiene síntomas gripales, dolor articular o parálisis facial ya que podría derivar en la enfermedad del Lyme.

En Asturias, el 18% de las garrapatas son portadoras de patógenos

Las garrapatas pueden vivir en cualquier lugar, pero las zonas de bosque y vegetación densa en regiones húmedas y templadas como Asturias presentan las condiciones idóneas.

Un equipo formado por investigadores procedentes de los departamentos de Sanidad Animal del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (Serida), del Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario (Neiker), del Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA) y de la Sociedad de Servicios del Principado de Asturias (Serpa) publica en un estudio realizado para identificar los patógenos transmitidos por garrapatas en el Principado de Asturias que el 18% de estos parásitos causan una enfermedad.

Los resultados obtenidos concluyen que estamos ante un número elevado relevante desde el punto de vista de la salud humana y animal.