ODONTOLOGÍA

Consultar con el dentista puede ayudar a diagnosticar casi la mitad de dos enfermedades ocultas muy frecuentes

En las consultas al dentista se pueden identificar entre el 30 y el 50% de los casos hipertensión y diabetes sin diagnosticar

Acudir a la consulta del dentista podría ayudar a diagnosticar casi la mitad de estas dos enfermedades

Acudir a la consulta del dentista podría ayudar a diagnosticar casi la mitad de estas dos enfermedades / Daniel Frank. Freepik.

Los especialistas en odontología insisten siempre en la necesidad de acudir a sus consultas de forma rutinaria como mínimo una vez al año. Detrás de esta recomendación está no solo mantener en perfecto estado nuestra boca y dientes, sino que una visita a estos especialistas puede contribuir a la mejora de nuestra salud más allá de la nuestra boca. 

Y es que según los resultados del programa Promosalud, diseñado por la Fundación de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (Sepa), una visita al dentista puede facilitar la detección precoz de enfermedades como la diabetes mellitus o la hipertensión arterial (HTA), con la consiguiente derivación a los médicos de referencia de los casos sospechosos. 

Tal es la capacidad de detectar estas patologías en la boca que las primeras evidencias indican que las consultas dentales podrían identificar_

  • Más de un tercio de los casos de hipertensión arterial oculta
  • Hasta la mitad de las prediabetes/diabetes sin diagnosticar. 
las consultas dEn las consultas dentales se podrían identificar más de un tercio de los casos de hipertensión oculta.

las consultas dEn las consultas dentales se podrían identificar más de un tercio de los casos de hipertensión oculta. / Senivpetro. Freepik.

Más de un 30% de los pacientes sufrían hipertensión y no lo sabían

Como explica el doctor Eduardo Montero, profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y coordinador del análisis de los datos de PromoSalud:

  • "Este programa al que ya se han adherido cerca de 1.500 clínicas dentales, ha permitido analizar los datos de más de 700 pacientes y cribar a aquellos “con hipertensión arterial o prediabetes/diabetes no diagnosticada anteriormente”,

Y aunque de momento los expertos solo manejan estimaciones, los datos preliminares permiten vaticinar que se pueden identificar entre el 30 y el 50% de los casos de ambas patologías sin diagnosticar.

Y como asegura el doctor Eduardo Montero:

“El impacto en términos de salud pública de estos hallazgos es inmenso, ppuesto que “la identificación precoz de estos pacientes permite instaurar medidas preventivas y terapéuticas que eviten las complicaciones y efectos adversos de estas enfermedades, incluyendo en último término la mortalidad asociada a ambas patologías”. 

El análisis detallado de las primeras observaciones realizadas en 733 pacientes revela que en un 37.2% de los casos se han registrado valores propios de hipertensión no diagnosticada (tensión arterial sistólica ≥140 mmHg y/o tensión arterial diastólica≥90 mmHg). 

  • Teniendo en cuenta que actualmente en España, el 40% de las personas que padecen hipertensión desconocen su afección, y se calcula que hay 15 millones de adultos con la presión arterial elevada, los indicios que puede recoger un odontólogo en consulta son valiosísimos desde el punto de vista de la salud pública. 
El 3% de pacientes que pasaron por la consulta del dentista sufrian diabetes sin saberlo.

El 3% de pacientes que pasaron por la consulta del dentista sufrian diabetes sin saberlo. / Wirestock. Freepik.

La estrecha relación entre la periodontitis y la diabetes

Otra de las cuestiones que arrojan los primeros datos del programa PromoSalud, es que el 4% de los pacientes que pasaron por la consulta del dentista, resultó que padecían prediabetes y el 3% diabetes, según el cuestionario FindRisc y a determinaciones ambulatorias de hemoglobina glicosilada. 

Estos datos, según los interpreta el doctor Montero, “resultan especialmente llamativos y trascendentales, porque el porcentaje de diabetes sin diagnosticar en la población española (según el estudio Di@bet.es) se estima en aproximadamente el 6%, es decir, que la mitad de estos casos se podrían cribar en la clínica dental”.

  • Como recuerdan desde la Sepa existe una íntima y bidireccional relacional entre la diabetes y un problema bucal muy común: la periodontitis.

Así, la presencia de diabetes triplica el riesgo de sufrir periodontitis y sus complicaciones asociadas (enfermedades cardiovasculares, nefropatías, retinopatías, etc.) son más frecuentes en personas con periodontitis.

Al contrario, los especialistas recuerdan que las personas con diabetes tienden a desarrollar más precozmente periodontitis y suelen tener más dificultades para tratar eficazmente esta inflamación de las encías; además, se ha demostrado que el tratamiento periodontal mejora el control de la glucemia en personas con diabetes.

Si a esto le sumamos que se calcula que de los más de 5 millones de personas con diabetes, casi la mitad (45%) no sabe que la padece, el papel de las consultas de odontología es esencial, sobre todo teniendo en cuenta que la mitad de la población realizan una visita una vez año. 

Un paciente en el dentista.

La consulta del dentista es clave en la salud general. / ARCHIVO

La consulta del dentista clave en la salud general

Todos estos datos dan buena cuenta del papel fundamental que pueden jugar los expertos en odontología respecto a la salud. Por ello, el presidente de Sepa, el doctor José Nart, considera que “es el momento de que las clínicas dentales y todo el equipo de salud bucodental (dentistas e higienistas) comiencen a actuar como centros y profesionales de la salud en el más amplio sentido del término”. 

Teniendo en cuenta que en España hay más de 23.000 clínicas dentales, “solo con que cada una de ellas pudiese incluir a una decena de pacientes al año en el protocolo Promosalud (identificándolos como posibles pacientes de riesgo), sería posible alertar al sistema sanitario y ponerle sobre la pista de más de doscientos mil casos potenciales de diabetes no detectada y/o hipertensión arterial oculta”, señalan desde la Sepa.