FISIOTERAPIA
Entrenar en el gimnasio: las claves para evitar las temidas lesiones y hacer ejercicio de forma saludable
Para evitar lesiones y entrenar saludablemente, es fundamental diseñar rutinas equilibradas, calentar y estirar, además de progresar con la fuerza paso a paso

Una mujer realiza ejercicio en un gimnasio. / EP

Arranca el año y, con él, uno de los clásicos propósitos: empezar a hacer ejercicio o retomar la rutina que se quedó por el camino. No es casualidad que enero —junto a septiembre— sea el mes en el que más altas registran los gimnasios. Verse mejor, cuidarse por dentro, prevenir molestias, rendir más o bajar de peso suelen estar entre las razones más repetidas.
Ahora bien, lanzarse a usar máquinas o levantar peso sin saber muy bien cómo hacerlo, o exigirse demasiado desde el primer día, puede terminar pasando factura.
“Practicar ejercicio de forma habitual es una de las mejores inversiones en salud y una herramienta clave para prevenir enfermedades, pero conviene hacerlo con supervisión”, recuerda Daniel Rubio, presidente de la Comisión de Actividad Física y Deporte del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.
En pleno auge del fitness, no todo el mundo puede contar con un entrenador personal que le guíe. Y eso se nota: a medida que aumenta la afluencia a los gimnasios, también lo hacen ciertas lesiones. Los fisioterapeutas ven con frecuencia problemas por sobreuso —microtraumatismos repetidos en hombros, rodillas o muñecas— y lesiones agudas en la zona lumbar. Detrás, casi siempre, hay una técnica deficiente, exceso de carga o falta de calentamiento.

Archivo - Un usuario limpia una máquina tras hacer ejercicio en un gimnasio. / María José López - Europa Press - Archivo
Para reducir riesgos y entrenar de forma más saludable, el Colegio propone varias pautas:
1. Una valoración antes de empezar
Lo ideal es realizar una pequeña entrevista inicial con cuestionarios de salud que ayuden a detectar posibles “banderas rojas”, incluso en personas aparentemente sanas. En mayores de 65 años que no hayan sido activos, se recomienda un reconocimiento médico previo. Y quien tenga una patología diagnosticada debería consultar antes con su fisioterapeuta.
El ejercicio, como un medicamento, necesita su dosis adecuada y debe adaptarse a cada persona.
2. Un plan a medida
Tras la inscripción, conviene diseñar un programa individualizado según objetivos, edad y nivel de partida. Qué ejercicios hacer, cuántas series, repeticiones o descansos no debería dejarse al azar.
3. Rutinas equilibradas
A lo largo de la semana es recomendable trabajar los principales grupos musculares combinando empujes, tracciones, ejercicios dominantes de rodilla y de cadera, además de core y algo de trabajo aeróbico.
4. Calentar (y estirar) importa mucho
Cada sesión debería comenzar con movilidad articular y flexibilidad dinámica para preparar músculos y tendones. Al terminar, también es buen momento para trabajar la flexibilidad, aunque hoy se sabe que no previene tantas lesiones como se pensaba. Los estiramientos pueden hacerse al final o incluso más tarde, en casa.
5. La fuerza, paso a paso
Quien empieza puede apoyarse en máquinas, que guían el movimiento. Más adelante, podrá incorporar peso libre o barra, que requieren mayor técnica. Y siempre progresar poco a poco: pasar del sofá al máximo esfuerzo no es buena idea.
6. La técnica manda
No es cuestión de cuánto levantas, sino de cómo lo haces. Un gesto mal ejecutado un día quizá no tenga consecuencias, pero repetirlo durante semanas sí puede generarlas. Antes de trabajar con peso libre, conviene dominar movimientos básicos como sentadillas, zancadas, control lumbopélvico, activación del core y respiración.
7. Esfuerzo, pero con cabeza
Para ganar masa muscular hay que generar estímulo: ya sea con más repeticiones y menos descanso (estrés metabólico) o con cargas mayores (tensión mecánica). Lo habitual es moverse entre 6 y 20 repeticiones, según el objetivo.
No hace falta entrenar al límite absoluto, pero sí terminar las últimas repeticiones con sensación de esfuerzo notable: alrededor de un 7 u 8 sobre 10.
8. Si el objetivo es perder peso
Durante años se priorizó el ejercicio aeróbico, pero hoy se sabe que la fuerza es fundamental para no perder masa muscular en el proceso. La clave está en el déficit calórico —gastar más de lo que se ingiere—. El cardio ayuda a movilizar grasas, pero aumentar músculo también eleva el metabolismo basal, lo que implica mayor gasto incluso en reposo.
Más que solo bajar kilos, se trata de mejorar la composición corporal.
9. Respirar bien
Evitar apneas es esencial: exhalar durante el esfuerzo activando el core y tomar aire en la fase de relajación ayuda a mantener una postura segura.
10. Descansar también es entrenar
Además de los descansos entre series, conviene reservar al menos un día libre a la semana. Cuantos más días se entrene, más necesaria será una planificación que evite sobrecargar siempre los mismos músculos.
11. Escuchar las señales
Las agujetas son normales cuando se empieza, pero si un dolor dura más de cinco días, conviene acudir al fisioterapeuta. Ningún ejercicio debería doler mientras se realiza. El esfuerzo puede ser alto; el dolor, no.
12. Casos especiales
Personas con hipertensión, diabetes, osteoporosis, obesidad u otras patologías deben consultar antes de iniciar un programa. El ejercicio de fuerza puede ser muy beneficioso también en estos casos, pero necesita supervisión. No es lo mismo entrenamiento deportivo que ejercicio terapéutico.
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el juego de cuatro sábanas de satén de lujo más baratas del mercado: para camas de gran tamaño
- La desgracia se ceba con Cerredo tras la muerte de dos jóvenes en un accidente de tráfico: 'Es muy duro
- Barbón cambiará la misa en Covadonga por un santuario en el Occidente para el Día de Asturias
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el juego cojines de sofá de antracita más barato del mercado: agradablemente suave gracias al acolchado de confort
- Rescatan en helicóptero a una mujer que estaba 'muy cansada y no podía seguir caminando' cerca del Urriellu, en Cabrales
- Revuelo en la playa de San Lorenzo, en Gijón: evacuan en ambulancia a un hombre de 79 años
- Ángel María Vilaboa, sacerdote avilesino, ya es el nuevo párroco de Cangas del Narcea en sustitución de Juan José Blanco
- El sacerdote Andrés Fernández se despide de la parroquia de Viesques entre regalos y dejando un legado 'de empatía y cariño' : “Nos volveremos a ver con el ascenso del Sporting”