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“Es normal, pero un palo”, dice la hostelería tras suspenderse la romería del Carmín

Festejos opta por cancelar el acto tras reunirse con el Ayuntamiento y los bares confían en que en esa fecha haya margen para abrir hasta más tarde

Los hosteleros sierenses valoran la suspensión de El Carmín: "Es otro palo más pero lo esperábamos" A. Illescas/ Archivo LNE

Las dudas quedaron disipadas ayer por la mañana, a través de un comunicado de la Sociedad de Festejos de Pola de Siero: no habrá romería del Carmín por la actual situación sanitaria. Los hosteleros, entre los principales afectados, lo entienden, aunque admiten que “es un palo” para el sector.

Festejos hizo pública la noticia de la suspensión durante la mañana de ayer. Explicó que la decisión se toma teniendo en cuenta la situación por la pandemia del covid. “En reunión entre la concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Siero y de acuerdo a la normativa sanitaria en materia de eventos festivos del Principado, como responsables de la organización y desarrollo de la fiesta del Carmín, que tiene lugar entre las fechas 15 y 20 de julio, se ha adoptado el acuerdo de suspender la celebración de la romería del Carmín (...) De común acuerdo se ha concluido que la prioridad es la salud de nuestros vecinos y visitantes”, dice el comunicado del colectivo, que pide “compresión y apoyo a esta difícil decisión”.

Hay comprensión, por supuesto, pero la noticia cayó sobre la hostelería local como un jarro de agua fría. “Es normal, pero es un palo”, apuntan la mayoría de los afectados.

“Voy a la ferretería a comprar una soga. Soy poleso antes que hostelero ”, bromeaba al respecto Rufino Quirós, socio de un céntrico bar de la capital sierense. Considera Quirós que, “estaba claro, ya no contábamos con la romería”. A su parecer, “todo dependerá de la meteorología”. Recuerda el hostelero que en los Güevos Pintos “se esperaba una afluencia importante y la lluvia acabó por matarnos y la tarde fue muy floja”. Comprensivo con la decisión se muestra también Alberto Díaz, próximo a la Sociedad de Festejos: “ Es lógico, normal y acertado”. A su juicio “no estamos para que se junte demasiada gente, como pasaría en el prao”.

Alberto Díaz: “ Es lógico, normal y acertado; no estamos para que se junte demasiada gente, como pasaría en el prao”. Aunque pide que se abra la mano y se pueda trabajar un poco más: “Viendo cómo va la vacunación entiendo que debería ser posible”

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Eso sí, Díaz pide que se abra la mano y los establecimientos hosteleros, como el año pasado –los que tenían licencia de música amplificada sirvieron hasta las cinco y media– puedan trabajar un poco más: “Viendo cómo va la vacunación entiendo que debería ser posible”.

Una reivindicación que sostiene Loreto García, aunque no le afecte a su negocio. Tiene una sidrería en la plaza Les Campes, punto neurálgico de las comidas del día grande del Carmín: “El año pasado no creo que tuvieran queja de los polesos, fueron todos muy formales. Esperamos que este año, al menos, nos dejen hasta las tres de la mañana y el ocio nocturno pueda reabrir”. García defiende también la decisión de Festejos y espera que este sea el último verano sin jolgorio en el prao hasta el amanecer. “Es perfectamente normal y entendible”, concluye.

También se muestra comprensivo Roberto Cueto, también hostelero de Les Campes, que explica que “la gente tiene muchas ganas de salir, pero hay que ser consecuentes. Esperemos que nos apoyen en estas fechas y podamos, con toda la precacución, celebrar”.

Por su parte, Juan Riestra, socio de un bar próximo al Ayuntamiento, valora que “es una cosa que se podía esperar y está bien que lo anuncien pronto, pero para nosotros es un palo”.

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