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Lugones tendrá fiestas de Santa Isabel, sobre todo "para ayudar a los que no facturaron nada el año pasado"

La asociación que impulsa las celebraciones hará un programa lo más completo posible en función de la situación sanitaria

Óscar García, presidente de la Asociación de Festejos “Santa Isabel”. | I. G.

Óscar García, presidente de la Asociación de Festejos “Santa Isabel”. | I. G.

En Lugones, las fiestas de Santa Isabel son sagradas. Por eso, este año se celebran sí o sí, pero hasta donde se pueda. La Asociación de Festejos que se encarga de estas celebraciones lleva trabajando tres meses para dar el mejor programa posible siempre dentro del respeto a las limitaciones que imponga el Principado. Se barajan tres escenarios: que no se pueda hacer absolutamente nada y que, en ese caso, repartirán el bollo y la sidra, como el año pasado; que se pueda hacer una parte del programa (sin incluir la verbena y la ruta), el más probable; y que se pueda realizar en su totalidad, contemplando también limitaciones horarias.

“Lo hacemos por los vecinos, pero también por todos los que no facturaron nada el verano pasado: proveedores de bebidas, pirotecnia, orquestas… Es un sector que se está yendo a la ruina”, cuenta preocupado Óscar García, presidente de la Asociación de Festejos “Santa Isabel” de Lugones. Él lleva veinte años organizando las fiestas –desde que cumplió los 16–, y del trato profesional surgió una amistad con muchos de los que trabajan en el colectivo. “Hay empresas, como una con más de un siglo de vida, cuyo dueño está tirando de su propio patrimonio porque no percibe ingresos. Si esto sigue así, cierra porque ya gastó casi la mitad. Sería una pena que una empresa con 126 años de historia tuviera que cerrar, por eso haremos todo lo posible”, explica.

El escenario más probable, y con el que se están moviendo, es el segundo, que implica fiestas del 27 al 31 de agosto, pero sin verbena ni ruta. No obstante, afirman que “aún es pronto para decidir”. Por un lado, en la ruta siempre se realizó control de aforo, luego quizá se pudiera utilizar un sistema similar al llamado “pasaporte covid”, entre otras posibilidades, explica. Por otro, sobre la verbena, teniendo en cuenta el ritmo de vacunación y que poco a poco se está abriendo el ocio nocturno, se podría realizar con limitación horaria. “Hasta la una y media, ya actuaría una orquesta”, señala.

La planificación comenzó ya hace varios meses, donde tomaron la decisión de seguir adelante hasta donde pudieran. Incluyeron la procesión, la misa, el reparto del bollo, el teatro, el senderismo, la pirotecnia y los juegos para niños dentro del programa, como si se fuera a realizar en su totalidad. Luego, se lo contaron a los implicados y maquetaron la revista que, en todo caso, se imprimirá en julio. Pero van quincena a quincena. Saben que hay actividades que no se podrán realizar, pero tienen muchas ganas: “Si se puede hacer un 75 por ciento ya estamos contentos”, explica.

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