Las fiestas de Nuestra Señora del Carmen y El Carmín de Pola de Siero transcurrieron con total normalidad y sin incidentes de importancia. Así lo anunció ayer el edil de Seguridad Ciudadana, Víctor Villa, que hizo balance de las intervenciones policiales. “No se produjo ningún incidente grave, ni agresiones, ni actos violentos”, abundó el concejal, que catalogó de “sobresaliente” el comportamiento de los asistentes a la fiesta: “Habrá que ver en los próximos días la evolución de los contagios pero nos han transmitido los agentes que se han mantenido las medidas de seguridad, distancia y mascarilla, en todo momento”. 

Durante los cinco días de celebraciones se produjo un importante despliegue de fuerzas del orden, con patrullas de la Policía Local –hasta tres grupos el lunes– y de la Policía Nacional, incorporando guías caninos en las estaciones de transporte público, la brigada de prevención y la de transporte. 

El único matiz que puso Villa al impecable parte de seguridad fue la presencia de varios jóvenes el lunes por la noche en la vía pública: “Se encontraban en la avenida Gijón, en las proximidades de Les Campes, taponando la vía pública. Se les indicó que se retiraran y fue necesario volver a disolverlos posteriormente al repetir la conducta en las cercanías del parque de la música”. El edil, más que de botellón, habló de “resistencia a irse a casa” y abundó que “creo que no se propuso a nadie para sanción”. 

Asimismo, el responsable de Seguridad Ciudadana echó flores a los organizadores de las actividades: “Gracias al gran trabajo e ilusión que le han puesto desde la Sociedad de Festejos, el balance no pude ser de otra forma que sobresaliente”, añadió Villa, satisfecho por el desarrollo de estas últimas jornadas, “que sirven como ejemplo de que se puede celebrar, incluso en estos tiempos.