La etapa de José Manuel Fernández como comisario jefe de la Policía Local de Siero ha terminado. El gobierno local firmó ayer el decreto para su destitución. Se pone fin así a la trayectoria de este agente tras un año y medio al frente del cuerpo. El motivo es la “pérdida de confianza”, tanto por parte del concejal de Seguridad, Víctor Villa, como del alcalde, Ángel García. Para llegar a esta situación, se han ido acumulando diversas circunstancias, según las explicaciones que en privado da el ejecutivo sierense. Entre ellas, fuentes próximas al gobierno local, mencionan la participación de Fernández en un tribunal para la elección de mandos en la Policía Local de Oviedo o supuestos intentos de “boicot” de algunos eventos en el concejo, así como de “volver a dar horas extra a los agentes afines al sindicato mayoritario”, el SIPLA. Todo ello, siempre según la versión de fuentes cercanas al gobierno local, las mismas que señalaban al “absentismo en la plantilla” como otro de los motivos del cese, como ya adelantó este periódico.

José Manuel Fernández llegó al cuerpo en abril de 2020 para ocupar el lugar que dejó el anterior comisario, José Enrique González, que dimitió tras producirse también algunos incidentes calificados de “irregularidades” desde el Ejecutivo. El desembarco del nuevo jefe llegó en el momento más crudo de la guerra abierta entre el gobierno local y los agentes del cuerpo afiliados al SIPLA.

Precisamente, este sindicato optó por recurrir el nombramiento de Fernández, entendiendo que no se podía hacer por libre designación. Algo cambió, sin embargo, a los pocos días de su llegada, pues el SIPLA dio marcha atrás y retiró el recurso.

Sobre la pérdida de confianza en Fernández, esta situación también se derivaría de la observación de que volvía a “las prácticas irregulares del anterior jefe”. Es decir, “volver a tratar de dar horas extras y si no boicotear algunos actos aludiendo a falta de efectivos”.

Una de estas situaciones se habría dado en las celebraciones por el Carmín de la Pola, cuando algunos coches del cuerpo aparecieron vacíos aparcados en las rotondas de acceso a la localidad.

Asimismo, el elevado número de bajas que hay en la plantilla de la Policía local no gusta al gobierno local, que considera que se trata de “absentismo”. Según los datos a los que tuvo acceso este periódico, en los últimos tres meses los agentes ausentes superan el 20 por ciento de la plantilla de media.

El SIPLA ha rechazado en numerosas ocasiones las acusaciones del gobierno local. El sindicato afirmó hace un par de semanas que existía “hostigamiento” hacia los agentes por parte del Ejecutivo.

Y apuntaba también entonces el sindicato a que el cuadrante de trabajo “no está funcionando y no refleja la realidad del cuerpo, porque según el oficial, ahora mismo no habría ninguna baja”.

Otra circunstancia fundamental a la hora de entender los problemas en el seno de la Policía local de Siero es la división existente entre los agentes, que han formado bloques de afinidades que desde hace tiempo enrarecen el ambiente.

Hay un grupo mayoritario, el integrado por afiliados al SIPLA y otro que forman miembros del CSIF y de Usipa. En medio de todo ello, un único agente sin afiliaciones sindicales.

La apertura de expedientes disciplinarios y la presentación de denuncias judiciales entre unos y otros ha sido constante. En este sentido, los que más investigaciones han tenido que enfrentar han sido los miembros del CSIF y Usipa. En esta situación, entiende el gobierno local, Fernández también se habría puesto del lado del SIPLA.

LA NUEVA ESPAÑA adelantó ya el pasado 12 de septiembre la intención del gobierno local de destituir al comisario jefe de la policía. A partir de la publicación de esa información, se desencadenaron otra serie de circunstancias. José Manuel Fernández presentó una denuncia por acoso laboral contra el Alcalde, del que dice le estuvo hostigando de manera continuada. Por tanto, el capítulo aún no ha terminado a pesar de la firma de la destitución.