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La lectura vence al virus en Siero

Los préstamos alcanzan los 34.776 ejemplares en lo que va de año en la red de bibliotecas, una cantidad cercana a los datos previos al covid

“El Principito” y “Momo”, hechos a ganchillo, se exponen a la puerta de la biblioteca de Pola de Siero. | Inés Gago

“El Principito” y “Momo”, hechos a ganchillo, se exponen a la puerta de la biblioteca de Pola de Siero. | Inés Gago

No hay una vacuna para el virus de la lectura. Pese a que la pandemia haya cerrado bibliotecas y las haya dejado sin su flujo habitual de ávidos lectores, la gente no dejó de leer, incluso hay más préstamos en el municipio sierense. La gran diferencia, respecto a otros años, es el formato y que debido a las cuarentenas y el miedo a que el papel trasmitiera el covid, se empezó a utilizar más el formato e-book. “Es complicado saber de cuántos usuarios sierenses hablamos porque los préstamos digitales se hacen desde la red de Bibliotecas de Asturias”, explica Elena Marcos, la coordinadora de la red del concejo.

“Llevamos abiertos desde que permitió el ministerio de Sanidad. Hubo muchos cierres perimetrales y el que la gente no quisiera ir a espacios cerrados y aglomeraciones, hizo que bajaran los usuarios presenciales. Nosotros, además, contábamos con mucha gente que venía también de lugares como Oviedo y Gijón que no pudieron seguir haciéndolo. Eso fue lo que más notamos”, cuenta la coordinadora. Y a renglón seguido añade: “creemos que, cuando todo esté más relajado a tendencia será volver al papel impreso, como ocurrió el pasado mes de septiembre”, señaló Marcos.

El número de préstamos durante este año alcanzan, sólo en Siero y sin contar los digitales, el de 34.776 ejemplares a fecha del 29 de septiembre, es decir, hace menos de quince días, una cantidad que está muy cerca de lo obtenido durante el último año sin coronavirus, el 2019 en que, en la misma fecha, el número de préstamos rondaba el número de 38.000. “Septiembre es un mes donde habitualmente se incrementan el número de préstamos porque la gente vuelve de vacaciones, empiezan los colegios y se retoman los hábitos normales de lectura”, indica.

Los libros para adultos son los que más se han demandado con un total de 19.119 ejemplares. En cuanto a los infantiles, se realizaron 13.021 préstamos. Además también se solicitaron 2.419 vídeos de los cuales 1.135 fueron para niños. “En adultos de más edad son las mujeres las que más leen, sin embargo este es un dato que no se repite en la juventud, donde hay más paridad en los lectores. Entre niños y niñas nunca hubo diferencia sino que se notaba cuando crecían, y lo que se percibe con estos datos es que no se está dejando de leer. Hay mucha gente joven a la que le gusta y sigue habiendo un hábito similar de lectura”, matiza la coordinadora de la red de Bibliotecas del concejo de Siero.

Concretamente, en cuanto al hábito de lectura hay 1.235 adultos que han realizado préstamos. Ese grupo lo componen 779 mujeres, que alcanzan el 63 por ciento, y lo restantes son hombres. En niños (menores de 14 años) esa desigualdad no es tan relevante. De los 584 totales, 324 los hicieron niñas, que suman un 55 por ciento.

Sobre la afluencia de personas en la biblioteca con las restricciones, no pueden determinar si hay más o menos. La “nueva normalidad” aún no ha traído la vuelta total a recorrerse, otra vez, las estanterías buscando las últimas novedades. “Percibimos que el aforo se llena y que la zona de estudio y lectura está completa, pero aún no tenemos abierta la hemeroteca, y eso se nota”, señala. Las previsiones de reapertura de esta zona de prensa dependen de las restricciones. “Se realizará cuando los libros dejen de hacer cuarentena porque, de otra forma, no tiene sentido. Tenemos muchas ganas de poder ofrecer el servicio completo”, afirma esta profesional.

Más de cien mil opciones

La red de Bibliotecas de Siero tiene un total de 129.405 ejemplares de los que 76.449 son monografías de adultos, 38.483 infantiles y 14.473 otros materiales (CDs, DVD). Su tasa de reposición está en torno al 2%, que se traduce en que este año el incremento de fondo alcanza los 2.235 ingresos. El objetivo “más realista” es alcanzar el 5%o el 6%. En el 2020 la adquisición de ejemplares, sin la Feria del Libro de Madrid, se hizo más complicada. Sin embargo el hecho de que regresara el gran acontecimiento literario en España ahora, que es donde las editoriales aprovechan para lanzar sus títulos, hizo también que se incrementara la lectura en la biblioteca”, dijo.

Entre los títulos más leídos por los adultos el favorito es el último premio planeta, “Aquitania”, de Eva García Sáenz de Urturi mientras que en libros infantiles “Tocado y hundido”, de Jeff Kinney, que es el número 15 de la colección del Diario de Greg, fue el más demandado. Marcos destacó que “nadie se libra de los efectos de la pandemia pero la gente no dejó de leer; puede que hasta lea más. En los últimos años estamos viendo, además, una mayor preferencia por pequeñas editoriales”. resaltó.

Obras a ganchillo e inspiradas en libros de la misteriosa artista “6P”


“El Principito” y “Momo” se han hecho amigos a la puerta de la biblioteca de Pola de Siero. Son dos figuras hechas de ganchillo por una artista anónima que se hace llamar “6P” (y se puede encontrar en Instagram como “@yarn_6P) y que habla de que “el tiempo es vida y que lo esencial es invisible a los ojos”. Cuenta su artista que 6P viene de “Seis Pesetas”, alguien que “existe en la vida real. Es de esa clase de personas que tienen la habilidad de llenar el mundo de colores”, explica. Ella quiso coger un cachito de eso y reproducirlo: “es mi forma de agradecerle ser como es, lo que aporta a los demás”. Cuando llegó la pandemia comenzó a hacer ganchillo, cuenta ella. En su casa se tejía lana pero no se trabajaba el ganchillo por lo que nadie le enseñó, de ahí que decidiese seguir varios tutoriales en “Youtube” para aprender. Al principio se preocupaba porque los personajes y obras que iban saliendo de su cabeza fueran perfectos. Ahora, esa etapa ya la ha dejado atrás “porque así somos, imperfectos”. Y busca “alegrar a quien lo vea aunque sea durante los instantes que dura un paseo. No sabemos la historia que la gente tiene detrás; hay ansiedad, depresión, y muchas cosas generadas por la pandemia”, indica. Se inspira en la vida misma: libros, canciones, o lo que sea. Por ejemplo, el de “Momo”, de Michael Ende, el mismo escritor que “La Historia Interminable”, se lo recomendó @sentydoart, otro de los artistas anónimos de la Pola que está llenado los muros de vitalidad: “Lo conozco por redes sociales y compartimos muchos de los mensajes que trasmitimos. “Momo” fue muy buena recomendación”, afirma la autora. El otro causante de que saliera a la calle, además de “Seis Pesetas”, fue su gato, que tiene la fea manía de empezar a hacer ruido a las tres y media de la mañana y despertar a su ama, tal y como ella cuenta. Son los tiempos que aprovecha para hacer ganchillo; dice que ella no es de dormir mucho, cuatro horas a lo sumo. Poco a poco ha ido dejando su huella de arte efímero (porque muchos se los llevan, los estropean e incluso uno, el del “Ensayo sobre la ceguera”, de José Saramago, lo llegaron a quemar) por la Pola y los alrededores, sobre todo, en la senda del Nora. De momento se puede pasar por delante de la biblioteca a descubrir estos personajes. Y si no, siempre quedará la fotografía y el recuerdo.

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