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Siero repudia la homofobia y Barbón pide hacer frente a “la amenaza de involución”

La plaza del Consistorio se llena para condenar la agresión a Julio C., que mejora poco a poco y avisa: “Nunca pensé que podrían decirme algo así”

El presidente del Principado en el centro de la imagen, con el Alcalde de Siero, Ángel García

“Uno de los recuerdos que tengo de pequeño fue la primera vez que me llamaron maricón. Tenía 3 años, cuando no era consciente ni de lo que significaba esa palabra. Sigo recibiendo ese odio 32 años más tarde. Sigue y nadie le pone solución”, cuenta a través del megáfono Xonel Fernández, en la concentración de ayer por la tarde en repulsa a la agresión homófoba perpetrada la mañana del lunes en Pola de Siero. La plaza estaba a reventar, mostrando el apoyo a Julio C., de 27 años. En ella, también estuvieron presentes representantes municipales y regionales, el alcalde de Siero, Ángel García, y el presidente del Principado, Adrián Barbón.

Los hechos a los que se hacía referencia sucedieron en la madrugada del lunes, tras una noche de fiesta. Primero, los dos agresores acorralaron a Julio C. en un callejón frente a un conocido local de Siero, contiguo a la calle Celleruelo. No los conocía de nada, pero ya había hablado con ellos antes en otro establecimiento. Le empezaron a increpar al grito de “maricón de mierda”, diciendo que “daba asco” cualquier persona de su orientación sexual. Le acorralaron, y escapó de la situación con un empujón. En ese momento estaba solo.

Al rato se los encontró de nuevo. Ya iba con un amigo, que se había encontrado desayunando. Le persiguieron y en las inmediaciones de la plaza cubierta fue cuando le agredieron. Primero, le pegaron una patada a su amigo y después fueron a por él, dejándole lesiones en el ojo. La sociedad polesa reaccionó ayudándole. Le atendieron los servicios médicos y se dirigió a las dependencias de la Policía Nacional a interponer una demanda. La investigación, como recordó el presidente del Principado, sigue su curso, aunque avanza a pasos agigantados.

“Para esto, no hay justificación posible. Tenemos que hacer frente a esta amenaza de involución de derechos que estaban conquistados, como el de amar a quien quieras con total libertad”, resaltó el presidente del Principado al concluir la concentración, donde se gritaron proclamas como “Yo también soy un maricón de mierda” –haciendo referencia a uno de los insultos que recibió Julio C. de sus agresores– ,“ni un paso atrás en nuestros derechos” o “basta ya de impunidad”.

Pancartas exhibidas por algunas de las manifestantes ayer por la tarde en la capital polesa. | I. G.

El colectivo LGTBIQ+Xega de Asturias fue el primero en tomar el micrófono. Lo primero que hicieron fue reconocer la valentía de Julio C. al denunciar. “Estamos viendo, en estos últimos meses, que se incrementan los delitos de odio y las agresiones homófobas y nos preocupa”, afirmó Yosune Álvarez, coordinadora de la agrupación. Y exigieron que “ninguna agresión se quede sin respuesta por parte de las instituciones”. Tampoco la de Julio C.

El presidente del Principado dio una justificación: “Los discursos de odio existen por los delitos de odio. Trasladan a los más jóvenes que la masculinidad se construye como reacción a las libertades o desarrollo personal de otras personas”, dijo en alusión a Vox, que no participó en la declaración de condena de la oposición del Ayuntamiento de Siero.

Borja Villa, el bailarín sierense, que hizo un vídeo-denuncia en sus redes sociales alcanzando varios millones de visualizaciones, también cogió el megáfono: “Ayer fue Julio, pero, como poleso y maricón, me podría habría pasado a mí. En pleno siglo XXI, esto se tiene que terminar Tenemos que decir basta ya a este tipo de actitudes”. También se mostró orgulloso de sus vecinos, que, cuando vieron lo sucedido, no dudaron en ayudar al joven, llamando a la ambulancia y defendiéndole.

El apoyo de Siero fue absoluto: la plaza llena de gente que se acercó hasta el Ayuntamiento para mandarle un “abrazo” a Julio C. y a toda su familia. Ya desde primera hora de ayer, el agredido reconoció que no se esperaba tanto apoyo y que estaba “mejorando poco a poco”. “Nunca pensé que me podrían decir algo así”, dijo en varias ocasiones. El mensaje fue claro: ni en Asturias ni en Siero se toleran las agresiones homófobas.

El Ayuntamiento, a excepción de Vox, también se sumó a condenar los hechos. Primero fue el alcalde, Ángel García: “Quiero expresar mi condena rotunda y sin paliativos al acto homofóbico cometido ayer en Pola de Siero. En nuestro concejo no puede haber espacio para ningún tipo de manifestación ‘LGTBIfóbica’”. También trasladó su apoyo a la víctima, a la familia y a su entorno, recalcando que “ni la orientación sexual, ni la identidad de género pueden ser motivos para permitir ningún tipo de agresión”.

A su vez, la oposición municipal del concejo firmó un manifiesto conjunto, sin que Vox tomara parte en él, promovido por Izquierda Unida y Somos. Tanto PP, como Ciudadanos, Plataforma Vecinal de La Fresneda y Foro han manifestado su “absoluta condena” a este tipo de comportamientos, considerándolo un ataque a la convivencia y a la libertad, y se comprometieron a apoyar la erradicación de esas actitudes en su ámbito de competencias.

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