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La Nueva España de Siero

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El empresario de Siero acusado de estafar 2,9 millones aduce enfermedad mental

El extraficante de armas Rafael Ceruelos, que huyó en 2015 a Nueva York pero fue extraditado de Perú en 2020, afronta 8 años y 11 meses

La Audiencia Provincial, en Oviedo.

Este miércoles estaba señalado en la sección segunda de la Audiencia Provincial el juicio contra el empresario cubano-estadounidense Rafael Antonio Ceruelos Pumpido-Robau, acusado de estafar dos millones de euros a sus socios y de defraudar a la Agencia Tributaria otros 900.000, hechos por los que el Ministerio Público solicita ocho años y once meses de prisión. Cuando se cometieron los hechos, las empresas de Ceruelos estaban radicadas en el concejo de Siero. El juicio, sin embargo, no ha podido celebrarse. Se ha suspendido con el fin de que el forense judicial examine al acusado, que tiene 71 años y está en libertad en Asturias, con el fin de determinar si puede ser sometido al proceso judicial. En 2015, cuando Ceruelos se fugó de España y buscó refugio junto a su hija en Nueva York (Estados Unidos), afirmó a LA NUEVA ESPAÑA que padecía “una enfermedad mental”, por lo que era inimputable.

Al faltar él, el juicio solo se pudo seguir en 2015 contra la exmujer del empresario, la langreana M. F. C., para la que solicitaban cinco años de prisión, aunque resultó absuelta, al demostrarse que no había tenido nada que ver en las presuntas estafas cometidas. Y es que, aunque la mujer figuraba como administradora de alguna de las sociedades implicadas en este caso, se demostró que la gestión de las mismas corría a cargo de Ceruelos.

El empresario huyó de España en 2015, pero habló largo y tendido con LA NUEVA ESPAÑA desde Nueva York. Aseguró que todo el asunto era “un desacuerdo entre socios”, y que su intención era llegar a un acuerdo con el denunciante y la Hacienda Pública. “Regresaré a España tan pronto como tenga los medios para arreglar la situación”, había indicado. Para explicar el motivo de su incomparecencia, Ceruelos confesó que había estado a tratamiento psiquiátrico. “No tengo capacidad para manejar un juicio, en su momento se hará”, añadió en aquel entonces, al tiempo que aseguraba que estaba “perfectamente localizable”.

El cubano-estadounidense aseguraba además que había estado a punto de llegar a un acuerdo tanto con el denunciante como con Hacienda. Según indicaba, en todo le asunto había habido una mano negra. “Mi exesposa está vinculada a esto”, dijo.

Rafael Antonio Ceruelos.

Tráfico de armas

Ceruelos ya fue condenado en Florida a 15 meses por incumplir las leyes de exportación de armas de EE UU. El empresario actuó como intermediario en una turbia venta de armas a un oficial venezolano del Ejército del Aire. Las armas, una partida de rifles de asalto MAK-90 (tipo AK), fueron vendidas por un veterano de Vietnam y terminaron en manos de la guerrilla colombiana. Parte de ellas fueron capturadas por el Gobierno.

Localización en Perú

Lo cierto es que Ceruelos no regresó a España de forma voluntaria. Hace unos tres años, el empresario fue localizado en Perú, y la sección segunda de la Audiencia Provincial solicitó su extradición por los delitos de apropiación indebida, contra la Hacienda Pública, alzamiento de bienes y estafa. En enero de 2020, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República accedió a entregar a Ceruelos a España. En junio de ese año, el presidente de la República, Martín Alberto Vizcarra, el ministro de Justicia, Fernando Castañeda, y el ministro de Relaciones Exteriores, Gustavo Meza-Cuadra, rubricaron la extradición de Ceruelos.

Ya en España, tras comparecer ante las autoridades, quedó en libertad provisional a la espera de juicio, sometido a medidas cautelares, como la retirada del pasaporte o la obligación de firmar en los juzgados para impedir una nueva huida.

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