Las asociaciones de comercio local de Siero se oponen a una modificación de las directrices regionales que ofrezca mayores facilidades a la implantación de grandes superficies. La Asociación de Comercio Local de Siero, la Asociación de Autónomos, Comercios y Servicios de Lugones (Asecol) y la Unión de Autónomos, Comerciantes y Servicios de Siero y Comarca emitieron ayer un comunicado conjunto en el que manifiestan su apoyo a la moción que presentará Somos en el próximo Pleno instando al alcalde, Ángel García, a dar marcha atrás a su petición al Principado para que cambie la normativa, de manera que puedan llevarse a cabo los proyectos que manejan varias compañías para implantarse en Siero y, más en concreto, en Bobes.

“Entendemos que si hace diez años fue necesario hacer una regulación respecto al tema de las grandes superficies, para intentar proteger al pequeño comercio y garantizar la libre competencia, mas aun hoy en día, donde se ha visto como los peores augurios que los comerciantes trasladamos al Principado en aquellos años se han cumplido”, afirman en el comunicado firmado por las tres agrupaciones. Según estos colectivos, en aquel momento la región no tenía capacidad para asumir todos los centros comerciales existentes. “Prueba de ello es que, en la actualidad, solo queda un único centro comercial que funcione, caso de Parque Principado. Tocaría pedir explicaciones y responsabilidades. ¿Dónde están esos puestos de trabajo que nos decían se iban a crear? ¿Dónde están los beneficios?”, indican en el comunicado.

A juicio del comercio sierense, la consecuencia fue la “destrucción de empleo” y un “considerable perjuicio para la economía local”. “¿Acaso no hemos aprendido la lección y pretendemos volver a tropezar en la misma piedra, poniendo en riesgo al comercio local, el sustento de muchas familias y a propietarios y trabajadores que rondan la edad media de cincuenta años y cuya recolocación es prácticamente imposible?”, se preguntan.

La petición del Alcalde aún no se ha concretado en medida alguna, ya que está en estudio. A juicio de García, el mayor perjuicio para Siero de las actuales directrices tiene que ver con los metros de planta de venta, limitados a 2.500 metros. Es a esa ampliación a la que se oponen los pequeños comerciantes. Además, piden que se les tenga en cuenta a la hora de tomar decisiones que les pueden causar “daños irreparables”. “Vender humo a la población puede ser fácil, pero la realidad, como se puede ver a lo largo de estos años, es bien distinta. Es fácil hablar de atraer empresas, pero lo difícil, como bien todos los autónomos sabemos, es mantenerlas, porque si no la historia se repetirá y en muy corto plazo tendrán una población en estado precario, unas ciudades y pueblos desolados y muertos, como lo que vivimos durante el confinamiento. No nos olvidemos de ello”, concluyen los comerciantes.