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El relato de Ania Romanenko, la joven ucraniana acogida por dos policías sierenses: "No se sabe qué va a pasar"

"Hablé con mi madre hoy a las siete de la mañana y con mi abuela, me contaron que era muy difícil salir”, relata la niña

La joven Ania, hace días, en una cafetería polesa.

La joven Ania, hace días, en una cafetería polesa. / I.G.

I. G.

Preocupada y triste. Así está la joven ucraniana de 14 años, Ania Romanenko, que tiene a su familia, ahora mismo, saliendo de Kiev hacia una zona más cerca de la frontera polaca, huyendo de la guerra. “Hablé con mi madre hoy a las siete de la mañana y con mi abuela. Me contaron que se estaban yendo, y que había mucho tráfico, que era muy difícil salir”, cuenta. Desde España, sigue las noticias preocupada: “La verdad que no sé qué esperar, porque no se sabe lo que puede pasar dentro de una hora”.

Ania Romaneko vino a España hace diez días aproximadamente. Es una niña que lleva viniendo desde los seis años a España, a casa de Rubén Estúñiga y Lorena Escobio, dos miembros de la Policía Nacional que con la escalada del conflicto decidieron ir a buscar a Kiev a su hija de acogida. Es una de las llamadas “niñas de Chernóbil”, que lleva viviendo las tensiones con el país vecino desde el año 2014. Y, por esa razón, no esperaba que el conflicto, que parecía latente pero dormido, fuera a más. Ahora, desde España está asustada y preocupada a partes iguales, pero a salvo. Y solo quiere que su familia y sus amigos también se refugien.

En general, lo que habló con su entorno es que hay mucha preocupación: hay quienes se están marchando de la capital, los que pueden, mientras que otros se están atrincherando en sus casas con reservas de comida. No se lo esperaban del todo, porque llevan muchos años recibiendo amenazas que nunca llegaban a término. Aunque en los últimos días, los ucranianos percibían un incremento de la tensión. Y hay mucha gente que prefiere "morir como ucranianos" a pertenecer a Rusia. "Es verdad que estábamos acostumbrados, pero en los últimos días, la cosa fue a más", afirma. De hecho, en su colegio estaban haciendo simulacros en el caso de que ocurriera una bomba: ""Van al metro", contaba. Pero no se imaginaba que ocurriría.

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