La organización de las fiestas de Santa Isabel está cerca de cerrar un emplazamiento para poder recuperar por completo sus festejos este mismo año. Eso sí, este nuevo prao “apalabrado” solo podrían utilizarlo durante 2022, dejando en el aire el espacio para las celebraciones en próximas ediciones. Destaca el presidente de la organización, Oscar Rilo, que esta solución, un terreno privado que posteriormente se urbanizará, “es una patada hacia adelante”, que no garantiza nada a futuro.

Aunque se muestra “ilusionado” con el plan del gobierno de Siero de darle un emplazamiento fijo a la fiesta –una parcela ubicada entre el cruce de la Avenida Luis Braille y de la Avenida Constitución– sabe que esta iniciativa, que pasa por incluir una nueva calificación de ese suelo en el futuro plan urbanístico del concejo en tramitación, llevará tiempo. Entiende Rilo que se “tardará varios años en poder hacerse realidad”. La organización de las fiestas se muestra “muy agradecida” a la labor” de Susana Madera, la concejala de Urbanismo, que está muy implicada en buscarnos sitio”, pero lamenta no poder conseguir “algo de estabilidad” y ver la fiesta condenada a “ser nómada”.

La impresión de Rilo es que estos cambios de ubicación –debido a que el lugar donde se celebró tradicionalmente Santa Isabel ha sido urbanizado– “no serán positivos” para las fiestas. Es por ello que le gustaría poder contar con una opción estable, “hasta que se concrete la posibilidad del terreno permanente”.

La noticia positiva es que la organización tiene previsto recuperar por completo los festejos, incluidas sus animadas verbenas, este mismo año. Lo hará en un espacio de titularidad privada que, si nada se tuerce, cederán sus propietarios para este año, según avanza Rilo.

El plan de futuro, como adelantó este periódico, es que Lugones cuente con un terreno específico para acoger las fiestas de Santa Isabel. El futuro espacio para la celebración que situará en una zona en el cruce de la Avenida Luis Braille y de la Avenida de la Constitución estará además junto a la gran Plaza Mayor que el gobierno local proyecta para el próximo mandato como punto de encuentro vecinal y espacio para albergar eventos e incluso conciertos. Entre la plaza y este terreno para la fiesta, sumarían más de 20.000 metros cuadrados de espacio, calculan desde el Consistorio.

El alcalde, el socialista Ángel García, explicó el pasado fin de semana que su intención es aprovechar la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) actualmente en marcha en el concejo para sentar las bases de este proyecto. Los cambios en el urbanismo del municipio permitirían al Ayuntamiento hacerse con las parcelas que se encuentran entre el bulevar de Lugones –a la altura del cruce con la avenida Viella– y El Cuetu, blindando esta zona para los usos lúdicos y culturales que quiere darles el gobierno local.

El problema que observa la organización, “muy satisfecha” con la propuesta, es que esta ubicación no estaría disponible para las próximas ediciones.