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La Nueva España de Siero

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Un camino entre pucheros

El pote asturiano que crea adicción se cocina en Siero: abundante en berzas de casa y un compango que le da el toque perfecto

Cocina auténtica así como un trato cercano definen lo que se elabora y a quien lo sirve en el restaurante Casa Mori, en La Collada, donde también tienen fama sus asados a la estaca

Por la izquierda Tato y Jesús Manuel Antoral y Valentina Canal, a la entrada de su establecimiento. Ana Paz Paredes

Un edificio de color azulón se deja querer por el sol de invierno en medio de un paisaje, a falta de un poco de verdor, espectacular. Se trata del restaurante y asador Casa Mori, que hace unos 18 años pusieron allí en pie, en La Collada, en el concejo de Siero, los hermanos Jesús Manuel y Faustino “Tato” Antoral Llaca.

El restaurante asador Casa Mori en La Collada (Siero), bien visible en medio del paisaje. Ana Paz Paredes

“Nosotros crecimos en esta profesión. Yo ya empecé a los 11 años con mi madre en el bar Casa Manolita, en Viella, y desde ahí hasta hoy, que estoy retirado, ejercí siempre de cocinero en diferentes establecimientos”, recuerda Jesús. Como él, su hermano Tato también estuvo al frente de una cafetería en Oviedo hasta que ambos, finalmente, optaron por encontrar ese sitio perfecto para atender a su clientela.

Pote asturiano con protagonismo de berzas de la propia huerta de los hosteleros, y compano casero. Ana Paz Paredes

El restaurante asador Casa Mori es una ventana a Asturias por la que disfrutar con esa cocina auténtica que elabora Valentina Canal Mori –esposa de Tato–, una profesional de los guisos. Firma con su buen hacer lo que se sirve en las mesas y el lugar se convierte en un local al que volver cuando se tiene hambre, al mismo tiempo, de aire puro, cocina rica y un buen paisaje.

Uno de los comedores, con hermosas vistas al entorno. Ana Paz Paredes

Tienen un menú semanal con diferentes platos a 12 euros, mientras que el sábado es a 17 y el domingo, a 18 por ser más especial, con una entrada, tres primeros, tres segundos y postres, entre los que elegir. Entre ellos está un pote asturiano que crea seguidores en cuanto se prueba, abundante en berzas de casa y un compango que le da el toque perfecto.

Los hosteleros, en un rincón de la terraza que se asoma a un hermoso paisaje. Ana Paz Paredes

También sirven, por ejemplo, sopa de pescado, pastel de cabracho, garbanzos con marisco, repollo relleno, solomillo a la plancha, cabritu, carrilleras, lenguado relleno, fritos de merluza, codillo, merluza en salsa, tarta de compota de manzana, o de piña, o la de la abuela o bien arroz con leche.

Cabritín con patatinos y pimientos. Ana Paz Paredes

Tiene también una amplia carta donde, por apenas citar unos platos, se puede mencionar la paella de marisco para un mínimo de dos personas –y por encargo–, fabada, croquetas, chuletón, paletilla de cordero, entrecot, cabritu con patatinos, cahopo o callos en temporada. También ofertan, cada cierto tiempo y con reservas para grupos, asados a la estaca de corderu y / o de gochu, como ellos mismos explican. “Hay que ir reservándolo unos cuatro o cinco días antes. Los próximos que vamos a hacer serán el 6 y el 20 de marzo”, apunta Tato.

Otro rincón del comedor, en Casa Mori. Ana Paz Paredes

Llegado el fin de semana se recomienda reservar en el 985726425. Cuenta con aparcamiento y una agradable terraza.

Paisaje que se puede disfrutar desde los ventanales y la terraza del restaurante asador Casa Mori. Ana Paz Paredes

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