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Cuando Siero fue puro teatro: historia de los cines del concejo y del actor de Granda Valeriano León

El concejo tuvo más de una docena de locales de proyección a lo largo del siglo XX

El actor Valeriano León, con varias jóvenes, en 1948 en la Pola. | Archivo Municipal de Siero

El actor Valeriano León, con varias jóvenes, en 1948 en la Pola. | Archivo Municipal de Siero / P. Tamargo

Paula Tamargo

Paula Tamargo

Pola de Siero

El edificio del Cinema Siero, en la Pola, se proyectó en 1962. Hace sesenta años. Pocos saben que en el diseño sobre el papel de la edificación el nombre que figuraba inicialmente para el local era “Cinema Plaza”. Tampoco son muchos ya los que recuerdan el elevado número de cines y teatros que llegó a tener el concejo desde comienzos del siglo XX, una historia que puede reconstruirse a través de los fondos del magnífico Archivo Municipal de Siero.

A lo largo del siglo XX, Siero llegó a ver la apertura de X locales que acogían representaciones teatrales o proyecciones. El más antiguo del que se tiene constancia a partir de 1900 estuvo en la Pola, el Teatro Amalia, del que ya existe documentación que prueba que en 1916 ya estaba en funcionamiento. Fue el primero de muchos de este tipo de establecimientos el siglo pasado. Lo que sigue es una relación, por parroquias, de los registrados en distintas épocas en territorio del municipio.

Pola de Siero. Sobre el citado Teatro Amalia no hay fecha segura de apertura, pero según la información disponible en el archivo sierense ya a principios de siglo, en 1916, hay constancia documental de que estaba abierto. El titular era Ignacio Menéndez Berjano y estuvo situado en la zona de las calles llamadas de Villanueva y Convento. Contaba 130 butacas y doce plateas y un anfiteatro para 250 personas, sostiene el historiador José Manuel Rodríguez, que atribuye el nombre del teatro a la sobrina del propietario Amalia Somonte.

Este también afirma que el edificio fue obra del arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo (Noreña, 1885 - Oviedo, 1983) como también el del Teatro Cervantes, que estuvo en la actual calle Martín de Lugones, de la Pola, y fue construido en 1920. Este último teatro, uno de los más emblemáticos del concejo, debió abrirse en torno a 1924, según testimonios orales de familiares de quienes tuvieron la propiedad del establecimiento, que fue el llamado popularmente “Cine Viejo” y se habría inaugurado con la proyección de una película titulada “La dueña del mundo”. El cine sonoro llegaría al Cervantes el 2 de octubre de 1932, con el pase de la cinta “Cascarrabias”.

Diseño original de la zona de entrada del Cinema Siero, que aparece en el boceto como Cinema Plaza

Diseño original de la zona de entrada del Cinema Siero, que aparece en el boceto como Cinema Plaza / Archivo Municipal de Siero

En el Cervantes había todo tipo de espectáculos, no solo cine y teatro. Así lo atestigua un documento existente en el archivo sierense con fecha de 20 de diciembre de 1927, en el que los hermanos Costales, “como empresarios del Teatro Cervantes” solicitan de la Alcaldía, a cuyo frente estaba entonces José Parrondo, “el permiso necesario de las funciones de teatro, bailes y cinematógrafo que en lo sucesivo se pudieran dar en dicho coliseo”. Hay incluso entre los fondos municipales una petición, datada el 12 de mayo de 1928, para celebrar una “velada de boxeo en el local.

En la Pola, el Cinema Siero es muy posterior. Proyectado en 1962 y cuya construcción se inició en 1963, el arquitecto responsable del diseño fue Juan José Suárez Aller.El primer presupuesto del proyecto fue de 8.500.000 de las antiguas pesetas, aunque tanto el diseño como el costo sufrieron cambios a posteriori. El local, que popularmente comenzó a denominarse “Cine Nuevo” fue uno de los más ambiciosos y de mayor entidad de los planificados en el municipio. “Con 708 espectadores se convirtió en la sala más capaz del concejo en su época”, se recoge en el Inventario y Selección de salas cinematográficas disponible en la web del Instituto del Patrimonio Cultural de España, que da detalle de la distribución del aforo: “El patio de butacas contaba con 468 localidades, el anfiteatro disponía de 222 y 18 más en los palcos”.

El inmueble del cine, que cerró a finales de la década de los años ochenta, fue adquirido en 2007 por el Ayuntamiento de Siero. Actualmente, ya está licitado el proyecto para convertir el edificio en la nueva escuela infantil para bebés de hasta tres años de la Pola.

Lugones. En la localidad que hoy es el núcleo más poblado del concejo hubo dos cines: el Nora y el Avenida. De ambos da cuenta el periodista de LA NUEVA ESPAÑA e historiador del arte Franco Torre en un trabajo sobre la historia de este tipo de establecimientos en el concejo.

A comienzos del año 1954 se autoriza a Concepción Prieto Cueto a construir un cinematógrafo en Lugones, que sería encargado al arquitecto ovetense Francisco Casariego. Este optó “por la sencillez y planificó un edificio de planta rectangular, de 23’50 metros de largo por 11’80 de ancho, con cubierta abovedada”. “El patio de butacas tenía capacidad para 240 espectadores. En conjunto, se trataba de un edificio muy sencillo, lo que se plasmaba en la fachada, realizada en ladrillo visto”, explica Franco Torre.

Edificio del antiguo Teatro Cervantes, al lado del bazar, a la derecha de la imagen, en la actual calle Martín de Lugones

Edificio del antiguo Teatro Cervantes, al lado del bazar, a la derecha de la imagen, en la actual calle Martín de Lugones

El otro local de estas características de Lugones fue el Cine Avenida, que también empieza a proyectarse en 1954, concretamente en julio, “cuando Víctor Secades Heres solicitó la licencia de obra necesaria para rehabilitar un edificio que poseía en la céntrica Avenida de José Tartiere”.”La actuación en el inmueble fue proyectada por el arquitecto Joaquín Cores Uría, quien se encontró con un edificio muy humilde, de planta rectangular con un ensanchamiento en una de las paredes laterales, reflejo exterior de un pasillo que comunicaba los dos espacios principales en los que se dividía el edificio (…) El patio de butacas constaba de un total de 336 localidades (…) un anfiteatro con 48 butacas, lo que elevaba el aforo total del cine hasta las 384 localidades. La amplitud de esta zona de anfiteatro provocó que Cores desplazase hacia un lateral la cabina de proyección”, señala Franco Torre.

Bobes

Poca documentación existe acerca de la existencia de este establecimiento, si bien en archivo sierense hay, según también apunta Franco, una relación de teatros, cines y salas de baile realizada por el Ayuntamiento entre febrero y mayo de 1957, con objeto de cobrar el impuesto de usos y consumos, en la que aparece Amalio Prado Menéndez como propietario de un cine en Balbona, cuyo aforo era de 225 localidades.

Granda

La parroquia abre cine a principios de los años cincuenta del pasado siglo. Llevará por nombre “Valeriano León”, el del actor nacido en la localidad, aunque a muy temprana edad se trasladó con su familia a Madrid, desde donde desarrolló su carrera en teatro y cine. Se casó en 1925 con otra conocida actriz de la época , Aurora Redondo, con quien formó una compañía teatral que mantuvieron durante tres decenios, hasta que él falleció. De una visita del actor a la Pola se conserva una fotografía en el Archivo Municipal de Siero, rodeado de jóvenes y que se cree fue tomada en 1948.

El Cine Valeriano León de Granda era propiedad de los hermanos Vicente y Etelvino Arbesú Cueva, que pidieron la licencia de apertura a comienzos de la década de los años cincuenta del siglo pasado. Según Franco Torre, el local “estuvo en activo durante un periodo aproximado de dos décadas” .

Lieres. En la localidad se levantó un inmueble destinado a Casino y Cine para la colonia minera. El florecimiento económico de la zona al calor de la explotación minera y de la llegada de la compañía belga Solvay trajo a la localidad prosperidad y un auge de la cultura y el ocio para los que la compañía proporcionó las infraestructuras e instalaciones necesarias.

Proyecto de Solvay para la construcción del Casino y Cine de Lieres

Proyecto de Solvay para la construcción del Casino y Cine de Lieres / Archivo Municipal de Siero

Es en 1953 cuando se inicia la tramitación para edificar el inmueble con destino a casino y a cine, a cargo de los arquitectos Francisco y Federico Somolinos. El cine tenía un patio de butacas para 372 espectadores, según los datos que aporta Franco Torre en su estudio.

Carbayín. Santiago de Arenas tuvo un cine a principios de los años cincuenta del pasado siglo. El promotor fue José Fernández Rodríguez, quien solicitó la licencia para la apertura de un local destinado a “Cine y sala de fiestas” el 13 de octubre de 1953. En la zona, por la misma época, se solicitó tambiñen licencia de apertura para el Cine Vada, cuyo propietario fue José Ramón Vázquez Álvarez.

Valdesoto. Según estudio de Franco Torre, en Valdesoto se documenta el Cine Asturias, que sería sometido a una profunda remodelación en 1963, “durante la cual se mejoraron los servicios sanitarios y se procedió a instalar una pantalla panorámica, sin duda motivado por la difusión de los formatos panorámicos en el cine de la época”.

Otros proyectos. En diciembre de 1953 se concede licencia para el Cine María Isabel, de El Berrón, que no fue inaugurado hasta 1955. Franco Torre hace también referencia a la documentación de 1952 sobre un proyecto para realizar un cine en San Pedro de Anes. La promotora era una vecina, Mercedes Nicieza Noval. 

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