La estación de servicio del polígono industrial de Bobes ha recibido permisos municipales para el inicio de las obras y para su futura actividad. De esta forma, se concreta un equipamiento con gasolinera, zona de lavado de vehículos, cafetería, restaurante y tienda, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA. Las cifras de inversión alcanzan los 1,2 millones de euros, generando, además, nuevos puestos de trabajo en el municipio.

La previsión inicial de la firma llanerense Anguilero Oil era arrancar los trabajos durante 2022 y, tras recibir el permiso de obras y apertura por parte del Ayuntamiento, tal posibilidad se confirma.

La de la gasolinera fue la segunda solicitud de permiso de obras de una nueva empresa en el polígono de Bobes que llegó al Ayuntamiento. Sería la tercera si se toma en cuenta la de Lejías Los Ángeles, una firma que ya estaba asentada en la zona y que se mudó para permitir la llegada del gigante logístico Amazon.

El trámite ambiental tuvo que ver en los plazos de los permisos para Anguilero Oil, de manera que, a pesar de pedir licencia después, la firma Alimerka ya ha iniciado hace varias semanas el movimiento de tierras. La compañía asturiana aún no ha clarificado cuál será la utilidad de la nave o naves que levantará en sus terrenos.

Representantes de la empresa de repostaje de carburante señalaban meses atrás a este periódico que “es una gran oportunidad de negocio, porque va a haber mucha entrada y salida de camiones”. También destacaban la, por entonces, inminente licitación del desdoblamiento de la carretera AS-17 a la altura de San Miguel, facilitando el acceso al polígono.

El desarrollo del área industrial sierense invita al optimismo, contando ya con Amazon, Alimerka, Lejías Los Ángeles y la gasolinera, además de un fuerte interés por parte de grandes superficies comerciales.