El equipo de gobierno sierense está valorando la posibilidad de dejar la aprobación inicial del futuro planeamiento urbano del concejo para el próximo mandato. Esta aprobación inicial implicaría una suspensión de la concesión de licencias con todo lo que ello conlleva y se entiende que tal vez lo más razonable sea que la próxima Corporación que resulte de las elecciones de 2023 se ocupe del desarrollo de este tramo final del proceso.

Siero afronta desde hace unos años la revisión de su planeamiento urbano. Hace ya un tiempo que se puso en duda si sería posible esa aprobación inicial del proyecto antes de finalizar el mandato, pero aunque lo fuera ahora se analiza si conviene apurar tanto el trámite del documento teniendo en cuenta que aún requiere unos meses de trabajo, con lo que las fechas se acercarían aún más a las elecciones del año próximo.

La revisión seguiría y el avance del plan no se paralizaría, dejan claras fuentes del gobierno local. Pero lo que se valora es si ese último trámite de la aprobación inicial debe esperar a la nueva Corporación para evitar lo que conlleva una situación como la suspensión de licencias.

“El plan, la revisión seguiría, no se pararía. ¿Qué ocurre? Que existe un trámite que es la aprobación inicial, hay luego un periodo de alegaciones y suspensión de licencias... Una situación sensible como para valorar seriamente aplazarlo a después de las elecciones”, explican desde el Ejecutivo local mientras sopesan la opción y a la espera de una decisión definitiva.

“El trabajo quedaría, no se pierde, pero parece razonable analizar si la próxima Corporación debe ser la que aborde ese tramo final de la revisión, porque es muy importante y hay que hacerlo con tranquilidad, sin unas elecciones a la vuelta de la esquina como es el caso”, añaden fuentes municipales.

El plan elaborado por el equipo redactor ha de basarse en el documento de prioridades aprobado por el municipio, esto es, por las orientaciones políticas a tener en cuenta a la hora de desarrollar el trabajo. Este documento de prioridades sí es ya conocido desde hace meses: plantea la intervención en distintas zonas del municipio, entre ellas, el proyecto de futuro para “compactar” las localidades de la Pola y El Berrón, es decir, que la una crezca hacia la otra.

El desarrollo urbano de la Pola está ya muy limitado. Aunque quedan parcelas y actualmente no se desarrollan, el futuro planeamiento abordará a través del crecimiento hacia El Berrón las posibilidades de expansión de la capital sierense. Hay también proyección de que la urbanización de La Fresneda pueda seguir creciendo, así como el núcleo de Lugones y el citado de El Berrón.