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La Nueva España de Siero

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Cristina González Rojo Pianista, actuó este viernes en la Pola

“Soy de Lugones, tocar en Siero es algo muy especial para mí”

“Este lunes me gradúo en la Escuela de Música de Cataluña y luego me iré a la Universidad de Columbia, en Nueva York”

Cristina González Rojo, al piano.

La pianista Cristina González Rojo se examinará este lunes para graduarse por la Escuela Superior de Música de Cataluña. Como ensayo general muy especial, esta joven sierense, de 25 años, desgranó ayer por la tarde en un recital en el Auditorio de la Pola el mismo repertorio que tocará en la prueba con la que espera dar por concluida su formación en España en vísperas de trasladarse a Nueva York para profundizar en el campo de la técnica musical. González Rojo atendió a LA NUEVA ESPAÑA horas antes del concierto en la capital sierense.

–¿Cómo resumiría su trayectoria al piano?

–Empecé con 10 años en Salamanca, donde residí hasta los 19, cursando el Grado Profesional de Música. A los 20 años entré en la Escuela Superior de Música de Cataluña, donde me gradúo este mismo lunes. Después, me iré a Nueva York para ampliar los estudios de técnica musical en la Universidad de Columbia, algo que me hace mucha ilusión.

–¿Tiene antecedentes en la familia que la animaran a dedicarse a la música?

–Mi madre tocó el piano. Teníamos uno en casa y lo cierto es que siempre tuve mucho interés en tocar. Eso tuvo mucho que ver en que me decantara por dedicarme a la música.

–¿Con qué repertorio se siente más cómoda?

–Me interesa especialmente el movimiento romántico del siglo XIX, ya que me parece que es donde el piano más explota sus recursos. También la música contemporáneo.

–¿Con qué compositores se queda?

–Sobre todo, Brahms y Schumann. Romanticismo alemán.

–¿Qué preparó para el concierto de Pola de Siero?

–Un poco de todo. El repertorio es el mismo que tocaré el lunes en el examen. Incluye las baladas de Brahms, que me parecen muy representativas, pese a tratarse de una obra temprana. También la sonata de Janácek o una obra muy expresiva de Sciarrino, que incluye un experimento artístico con proyección de vídeo. También elegí una obra del músico catalán Bernat Giribet, con el que coincidí en Barcelona y que él escribió para mí.

–Creció en Salamanca y estudia en Barcelona. Pero tanto ­usted como su familia son de Siero...

–Sí. Vivimos en Lugones hasta que yo tenía 5 años. Toda mi familia es asturiana.

–Supongo que el hecho de ser de Siero hace más especial el tocar en el concejo.

–Pues sí, es algo muy especial. Me hace mucha ilusión. Esta es mi casa, donde mi padre me decía siempre que bailaba el xiringüelu. Además, tocaré delante de mi familia, de mis tíos y mis abuelos. Todo ello es muy emocionante.

–¿Cómo afronta el futuro inmediato?

– Ahora mismo estoy muy centrada en la graduación del lunes y en la beca para ir a Nueva York. Después de haber estudiado tanto, es algo que me hace estar muy ilusionada.

–¿Se ve como concertista de éxito?

–Me veo más en el campo de la teoría musical, el análisis y la docencia.

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