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Valeriano León, la estrella de Siero que brilló en el teatro y el cine

Tenor de zarzuela, actor cómico y empresario de éxito, el collotense representó más de dos mil obras de teatro y se convirtió en uno de los más aclamados actores de su tiempo

Aurora Redondo y Valeriano León, pareja artística y sentimental.

Aurora Redondo y Valeriano León, pareja artística y sentimental.

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Alicia Vallina Vallina | Conservadora de Museos del Estado

Los éxitos de Valeriano León a lo largo de una extensa y prolífica carrera teatral y cinematográfica ocuparon muchas páginas de los diarios y revistas de la España de mediados del siglo pasado. Trascurridos 130 años desde su nacimiento en Colloto, este sierense admirador del teatro de Carlos Arniches, brilla con luz propia entre bambalinas para reivindicar un legado excepcional.

Bien relacionado y amigo de los grandes personajes de su tiempo como el escritor ovetense Ramón Pérez de Ayala, el torero Juan Belmonte o el comediógrafo Enrique Jardiel Poncela, Valeriano León fue siempre considerado un hombre serio, de humor satírico y singular como el de algunos de los personajes que interpretaba, enormemente trabajador, y de mente clara para los negocios.

Dirigió, junto a su mujer, la también actriz Aurora Redondo, una compañía de teatro durante más de 30 años, cosechando éxitos en España y Latinoamérica.

El pequeño Valeriano, que nació un 15 de diciembre de 1892 en Santa Eulalia de Colloto, siempre sintió una clara inclinación por el mundo del teatro y la interpretación. Tras el traslado de su familia a Madrid debido al oficio de su padre, ingresó, en 1903 y con apenas 11 años, en la compañía teatral fundada por la gran actriz de comedia Loreto Prado y por el actor y empresario Enrique Chicote.

Anuncio de la película "Es mi hombre"

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Allí aprendió el oficio interpretando sainetes y comedias como “Los granujas” o “La celosa” y marchó rumbo a América para iniciar una carrera imparable solo truncada por el fallecimiento .

Una vez de regreso a España, siguió trabajando como actor en la compañía del empresario teatral malagueño Salvador Videgain hasta que, el 23 de marzo de 1916, debutó en el Teatro Eslava de Madrid con el tenor Ignacio Genovés en la opereta en tres actos “Los húsares del káiser”.

El éxito fue tal que Valeriano fue contratado para protagonizar la obra de Carlos Arniches “Es mi hombre”, estrenada en el Teatro madrileño de La Comedia el 22 de diciembre de 1921 y en cuyo elenco de actores se encontraba una jovencísima Aurora Redondo.

Valeriano pronto se enamoró perdidamente de la actriz catalana, risueña, de belleza singular y hermosos ojos negros. No tardarían mucho en contraer matrimonio. En 1925 ambos unirán sus vidas para siempre, no solo en lo personal sino también en lo profesional al fundar y dirigir juntos una compañía de teatro cómica con la que estrenaron en los principales teatros del mundo.

Carlos Arniches fue el padrino de boda de Valeriano León y Aurora Redondo, celebrada en 1925. El dramaturgo escribió para la pareja muchas de sus más admirables obras que León interpretaría durante su larga trayectoria.

Cuenta el diario madrileño “La Libertad” que en los días de más calor en Madrid y, por consiguiente, en los que más cuesta llenar los teatros, fue requerido Valeriano por un empresario para actuar en la capital. “No dispongo de fecha”, respondió el actor. El empresario, retador contestó al asturiano: “Pero, ¿es que no te atreverías a hacer una temporada en Madrid en estos días de agosto?, ¿acaso tienes miedo a que no vaya el público?”. “Anúncienos hoy mismo”, Valeriano no dudó ni un segundo. “Y si el teatro no se llena, yo no cobro ni un duro del contrato”. El madrileño Teatro del Centro se llenó a rebosar, entrando en taquilla, según datos de la época, 22.000 duros en 20 días.

La pareja más famosa del teatro contribuyó también con su éxito a financiar obras benéficas y de caridad en España y en América, a donde partieron con su compañía en 1931.

La escena teatral madrileña quedó huérfana por un tiempo y muchos amigos y admiradores estuvieron presentes en un banquete homenaje en su honor con fotos de Alfonso, recogido en el diario “La Unión Ilustrada”, el 18 de enero de 1931. Uno de los organizadores, el gran autor teatral Enrique García Álvarez, murió días después, el 22 de enero, de una afección bronquial, lo que supuso un duro golpe para el matrimonio y para todos los amigos que compartieron aquel último homenaje.

Cartelera de "¡A mí no me mire usted!"

Cartelera de "¡A mí no me mire usted!"

En 1935, antes del estallido de la Guerra Civil española, Valeriano León se estrenó en la gran pantalla con la versión cinematográfica de la obra de Arniches que tantas veces había interpretado. “Es mi hombre” obtuvo un éxito clamoroso con León como protagonista junto a María del Carmen y Ricardo Núñez, bajo la producción y dirección del madrileño Benito Perojo. Fue proyectada en los principales cines y teatros españoles por la distribuidora Cifesa.

A partir de entonces combinó su carrera como actor cinematográfico con la interpretación teatral (por la que siempre sintió una especial predilección).

En 1936 el guionista y director madrileño Eusebio Fernández-Ardavín le contrató para el rodaje de “Don Floripondio”, que no pudo estrenarse hasta después de la guerra. Tras pasar temporadas en Argentina acompañado de su esposa, en 1941 estrenó en los cines la película dirigida por José Luis Sáenz de Heredia “A mí no me mire usted”, junto a Irene Caba, Rosita Yarza y Rafaela Rodríguez, actuando en el papel de Anselmo, un maestro de escuela despedido por su afición a hipnotizar a la gente.

El éxito en el teatro continuó con representaciones como “El tío Miserias”, “La venganza de don Mendo”, “Don Magín el de las magias”, “El avaro” o “Los marqueses de Matute “. Firmó como autor comedias como “¡Al toro, que es una mona!” y “La divorciada”.

En 1943 protagonizó, de la mano del director Julio de Flechner, la comedia titulada “Antes de entrar dejen salir” junto a la asturiana María Dolores Pradera y, en 1945, “A los pies de usted”, dirigida por Manuel García Viñolas.

Los últimos años de su vida estuvo dedicado por completo a su pasión: el teatro, llenado con sus funciones el Cómico y el Maravillas. La última comedia que representó fue “El sol se pone gafas negras”, de Vicente Soriano de Andía, también junto a Aurora Redondo y producida por ambos, que se estrenó el 27 de octubre de 1954 en el Teatro Cómico de Madrid.

En 1955 volvió al mundo del cine de la mano de Juan de Orduña, interpretando al “Padre pitillo”. Esta fue la única película en la que trabajó con su esposa, una versión cinematográfica de la obra teatral de Carlos Arniches. Ese mismo año, justo antes de morir, rodó, bajo la dirección de Ramón Torrado, la comedia “Cura Veleta”, protagonizada por Paquita Rico, “La Lupa” (en cuyo reparto se encontraba José Luis López Vázquez) y “El Piyayo” de Luis Lucia, sobre la vida del cantaor y guitarrista gitano Rafael Flores Nieto.

Su muerte, ocurrida el 13 de diciembre de 1955 y su multitudinario entierro, fueron acontecimientos de enorme repercusión en la prensa nacional. Fue portada del diario "Abc".

Apenas unos meses después de su fallecimiento, recibió el premio del Círculo de Escritores Cinematográficos por su enorme aportación a un oficio al que siempre amó y que le hizo convertirse en uno de los actores más taquilleros y admirados de la escena española de la primera mitad del siglo XX.

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