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La Nueva España de Siero

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Pañeda un Carmín pequeñín

Cientos de romeros abarrotan la fiesta sierense de Santa Apolonia para disfrutar de una merienda popular: "Menudo ambiente, no esperábamos que hubiera tanta gente"

Cientos de romeros en la fiesta de Santa Apolonia. | L. Palacios

Si Pola de Siero tiene el Carmín, Pañeda tiene por Santa Apolonia un "carminín". El prado es más pequeño, pero la concentración de romeros por metro cuadrado viene siendo la misma, porque "esta fiesta es de lo más guapo, ves gente que no veías hace tiempo y está toda la Pola aquí metida", resumían ayer Beatriz Ferrer y Merche Gil, de Noreña, mientras Pedro Blanco echaba un culete. Todos ellos rodeados de viandas de toda especie para consumir "hasta que el tiempo aguante".

Raquel Álvarez y Adrián Sotés (tercera y cuarto por la izquierda) en la merendola.

La de ayer fue jornada de mantel de papel, cesta de mimbre a rebosar, sillas de playa y hasta de toalla en el suelo para improvisar, como en el caso de las polesas Lucía Llano, Diana Fernández y Ana Meoro, que, pese a la proximidad, acudían a la merendola por primera vez. "No esperábamos que hubiera tantísima gente, menudo ambiente", apuntaban sentadas en el suelo, con refrigerio arreglado sobre la marcha porque "lo que cuenta es pasarlo bien".

Pandillas en el prado.

También acudía por primera vez el pamplonica Adrián Sotés, acompañado de su pareja, Raquel Álvarez, de la Casa de Anes. "Hacía como quince años que no venía y para él es la primera vez ", explicaba ella entre culete y culete. Y con un resultado sorprendente, porque "no me imaginaba que aquí se podía preparar semejante fiesta, en invierno es un pueblo muy tranquilo", afirmaba Sotés.

Lucía Llano, Diana Fernández y Ana Meoro. | L. Palacios

Se repartieron más de mil bollos a los socios. En esta ocasión, los burros se limitaron a dar paseos a los niños que acudieron a la fiesta.

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