"Alegría y alivio". El alcalde de Siero, el socialista Ángel García, no ocultaba ayer su satisfacción tras conocer que la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias ha archivado la denuncia que presentó contra él el Sindicato Independiente de Policía Local de Asturias (SIPLA), acusándole de un presunto delito de prevaricación por la concesión de una licencia municipal para unas obras en su vivienda en abril de 2020, durante el estado de alarma.

La denuncia también afectaba a la concejala de Urbanismo, Susana Madera, y a una funcionaria municipal tras dar de paso una licencia para pintar una barandilla en la casa del regidor, acusándolas de falsedad documental. "Yo mismo la pinté y no hacía falta ni licencia", dijo el regidor, quien se mostró satisfecho por la resolución de un proceso que lleva ya en marcha un año.

De hecho, en enero de este año se archivó en primera instancia la denuncia de diligencias previas, pero el sindicato recurrió. El 14 de marzo, el Juzgado de Instrucción número 1 de Pola de Siero desestimó el recurso y ahora la Sección Tercera de la Audiencia Provincial desestima una vez más el recurso de apelación. Y lo ha hecho de forma definitiva, en un auto en el que no deja lugar a la duda. "La Jurisdicción Penal está reservada para sancionar supuestos límite, en los que la actuación administrativa no solo es ilegal, sino además injusta y arbitraria, no aportándose, en el supuesto debatido ningún elemento de juicio que autorice a su consideración, ni a una conclusión diferente a la alcanzada por la instructora", sostiene el escrito del magistrado.

"He tenido que aguantar insultos y acusaciones de todo tipo, y la oposición a veces también se ha subido a ese carro", censura el Alcalde

Y a ello añade además que "no se vislumbra indicio alguno de conducta delictiva no solo a título de prevaricación en los términos descritos, sino también a título de un delito de falsedad dada la ausencia de elemento alguno indicativo de su comisión, como también respecto al delito de tráfico de influencias respecto del que únicamente se indica un pretendido trato de favor al Alcalde, sin que se individualicen las acciones concretas ni el beneficio económico supuestamente perseguido con su actuación". Por todo ello, la Audiencia archiva la denuncia y se da por finalizado un proceso que, como señaló el regidor, "ha sido muy injusto, para nosotros mismos y para nuestras familias que lo han sufrido todo este tiempo".

Reconoce Ángel García que "se nos ha quitado un peso de encima", pero a renglón seguido el regidor ha cargado tintas contra los autores de la denuncia, a quienes acusa frontalmente de "judicializar la vida política desde hace tres años y medio, cuando decidimos organizar la Policía Local para que se dé un verdadero servicio al ciudadano".

"Cuando tomé esa decisión, en el cuerpo en Siero no se fichaba, no se controlaba la asistencia de los agentes, se llegaron a destruir los ficheros táctiles en la comisaría, y siempre tuve claro que no iba a tolerar esas conductas. Si tenemos que seguir yendo a los juzgados, iremos. Pero yo no voy a cambiar; lo cómodo sería dejarlos en paz y no buscar problemas, pero hasta que no cambiemos esa forma de actuar, no voy a parar", anuncia el Alcalde.

García acumula una treintena de denuncias desde que inició su particular cruzada contra las presuntas irregularidades en la Policía Local, y "más de 400 escritos que entran por registro casi a diario, he tenido que aguantar insultos y acusaciones de todo tipo", recuerda, antes de señalar cómo muchos de los procesos abiertos en su contra se han ido archivando.

"Es un terreno muy peligroso, no se puede usar la justicia gratuita para ir contra un gobierno, y muchas veces la oposición se sube también a este carro", lamenta el mandatario, quien quiso destacar cómo "las denuncias las sufre también la familia, porque se genera una condena de la opinión pública y el denunciado siempre tiene que demostrar su inocencia; el denunciante en cambio no pierde nada".

El único objetivo que asegura marcarse García es el de que "la Policía Local trabaje y cumpla con sus funciones, y yo no voy a cambiar", advierte. "Voy a seguir en la misma línea, ajustando los efectivos al presupuesto y haciendo que cumplan un servicio para con la ciudadanía. Cueste lo que cueste", sentencia.