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El vínculo asturiano de "El Matador", el narco gallego que escondía coca y un arsenal de guerra en Siero

La red de Carlos García Morales, conocido narco gallego con vínculos con Colombia, tenía 600 kilos de coca en una nave de Naón

Intervenidos 2600 kilos de cocaína a una peligrosa organización criminal

Intervenidos 2600 kilos de cocaína a una peligrosa organización criminal Policía Nacional

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Intervenidos 2600 kilos de cocaína a una peligrosa organización criminal Luis Ángel Vega

Carlos García Morales, más conocido en ambientes delincuenciales como "El Matador", llevaba una vida tranquila en la localidad de Pereiro de Aguiar, en Orense, desde donde supuestamente hacía sus negocios de cocaína y armas. Nacido en Monforte de Lemos hace 46 años, hijo de un guardia civil que se crió en El Pitu (Cudillero), Carlos García tenía muy buenos contactos. No en vano, tuvo al parecer negocios con "Los Rastrojos" colombianos, motivo por el que le detuvieron en Medellín en 2010 y fue investigado por el juez Baltasar Garzón. Tras salir de prisión, donde cumplió ocho de los diez años a los que fue condenado, volvió a las andadas. El pasado 29 de octubre le hicieron salir de su escondrijo gallego para desplazarse fuera de su territorio, concretamente a Asturias, donde tenía que hacerse cargo de un importante alijo de cocaína. En un operativo que tiene todo el aroma de una clásica entrega de droga controlada por las fuerzas policiales, a García Morales lo pillaron literalmente con las manos en la masa en una nave industrial del polígono de Naón (Siero).

Estaba, al parecer, cargando con fardos de droga la autocaravana de lujo con la que se había desplazado a Asturias junto a su mujer, simulando que estaban de vacaciones. Los agentes esperaron justo al momento en que la caravana estaba llena de la mercancía para irrumpir en la nave y detener a todos. "El Matador" llevaba encima 110.000 euros en efectivo.

A García Morales, ahora en la cárcel junto a otras 18 personas arrestadas en la llamada "operación Espeto", venían siguiéndole los pasos desde hacía bastante tiempo, en concreto desde enero del año pasado, de acuerdo a la versión difundida por la Policía, que este miércoles presentó en Madrid un operativo que ha permitido la incautación de 2.600 kilos de cocaína –valorados en unos 100 millones de euros–, y no los 1.275 de los que se informó hace una semanas.

Una organización criminal compuesta por miembros de diferentes países de Sudamérica, y que operaban principalmente desde Colombia, pretendía introducir en España una importante cantidad de cocaína. Los agentes identificaron a los miembros de la trama –que posiblemente estaría infiltrada por agentes antidroga– y siguieron sus pasos hasta Madrid, donde se reunieron con "El Matador", que iba a ser el responsable de la distribución de la droga en España. Tras este encuentro, los investigados planificaron el envío de dos toneladas de cocaína para finales de julio de 2022.

La Policía pilló a "El Matador" in fraganti, metiendo la droga en una autocaravana de lujo en Asturias

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Los narcos pretendían traer la droga a España a bordo de un yate de lujo. La DEA norteamericana interceptó la embarcación en aguas internacionales próximas al Caribe. Durante este operativo, sus cinco tripulantes venezolanos fueron arrestados por la agencia antidroga estadounidense.

No obstante, un mes más tarde, el grupo narcotraficante preparó un segundo envío de cocaína hacia España, por lo que los agentes volvieron a detectar nuevas reuniones entre los propietarios de la droga y el enlace gallego, todas ellas en nuestro país. Todo apunta a que esta segunda entrega estaba perfectamente monitorizada por la Policía. Así, el 29 de octubre, García Morales y su mujer salieron de Galicia hacia Asturias, que era el lugar donde se iba a realizar la entrega del segundo cargamento de droga. Un mexicano, fedatario de la organización, hizo las veces de lanzadera con un vehículo para advertir de la posible presencia policial durante el camino. El mexicano tenía el encargo de los narcos sudamericanos de atestiguar que todo se realizaba según lo pactado.

También él fue detenido en la nave de Siero, junto a "El Matador", su esposa brasileña, un colombiano y un venezolano, con un papel al parecer clave en todo este embrollo. En la nave había además seis personas, también detenidas, todos españoles, encargados de la vigilancia de la nave.

Lo merecía, puesto que en el recinto estaba buena parte de la droga, 600 kilos de cocaína, con un valor de unos 27 millones de euros. Igual de importante fue, sin embargo, el arsenal que los agentes de la Policía Nacional encontraron en la nave sierense, y que consideran a la altura de una organización terrorista: un subfusil Steyr austriaco, otro FN belga, un fusil de asalto Ruger norteamericano, un Kalashnikov, un subfusil Beretta italiano, la clásica escopeta de combate Franchi italiana, un subfusil Skorpion checo, un lanzacohetes en perfecto estado de revista y capaz de derribar un helicóptero o hacer trizas un vehículo blindado, una granada de mano, explosivo plástico y munición de todos los calibres, incluido un detonador. Además, en casa del orensano se encontraron dos pistolas Astra españolas. Los investigadores sospechan que García Morales, aparte de sus negocios de droga, surtía el mercado latinoamericano de estas potentes armas, en su mayoría europeas, y que utilizaba para este tráfico su amplia red de contactos con organizaciones locales de tráfico de drogas.

Las armas fueron enviadas a los laboratorios de la Policía Científica para su análisis y determinar si han estado involucradas en otros delitos. El lanzacohetes, el explosivo militar, la granada y un detonador fueron analizados por los artificieros del Tedax. Los artefactos fueron llevados un búnker, donde fueron destruidos mediante una explosión controlada.

En la operación han participado efectivos de la DIRAN de la Policía Nacional de Colombia y la agencia estadounidense HSI. Los agentes no dudan en calificar la red de "narcoglobalizada"; esto es, con presencia en diferentes países. Los detenidos, defendidos por el despacho ovetense VoxLegis del letrado Francisco Miranda, se enfrentan a acusaciones que pueden llegar a ser muy duras: tráfico de drogas con grave daño para la salud, organización criminal, uso de armas de guerra... Posiblemente tengan que defenderse de peticiones de varias décadas de cárcel, aunque eso lo decidirá la fiscal antidroga Ana María Méndez. La instrucción corre a cargo del Juzgado de primera instancia e instrucción número 4 de Pola de Siero.

Se trata de la mayor operación en Asturias desde que se encontrase el alijo de 4.728 kilos de cocaína hallado en Salave (Tapia de Casariego) por el que fueron condenados los narcotraficantes Alfredo Cordero y Francisco Javier Martínez Sanmillán, "Franky". Esta nueva operación demuestra que los narcos siguen utilizando Asturias como "trastienda" para tratar de evitar la presión policial. Aunque en esta ocasión no lo lograron.

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