San Antón puede presumir de devoción de sus fieles, que han acudido en masa a la iglesia parroquial de Lugones para celebrar en una misa llena de canciones y buenos deseos al patrón de los animales. El templo se llenó de mascotas: perros, gatos, conejos, hámsters y hasta una tortuga para no perderse una homilía en la que el párroco exhortó a los presentes a "cuidar de los animales, sin tratarlos como a humanos pero tampoco como a juguetes".

Joaquín Serrano recordó la importancia de "cuidar de los más débiles", y de ahí la importancia de adoptar mascotas que han sido abandonadas y han sufrido, porque "es importante educar en estos valores". "Quien maltrata a los animales también lo hará con las personas", alertó.

Los reunidos en la celebración quisieron que sus animales domésticos fueran bendecidos "para pasar un buen año, y que duren muchos más", explicaba la pequeña Carmen Noriega con su tortuga Lolo, de diez años de vida y ávido comedor de gambas. "Que nos dure por lo menos otros diez años", bromeaban los padres.

Otros sacaban de casa por primera vez a sus mascotas, como los hermanos Pablo y Hugo Martín, muy orgullosos de su gato Simba, de nueve meses, que pese al jolgorio aguantó pacientemente su turno para la bendición en brazos de la madre de la familia, Montse González.

La estrella de la jornada fue "Piqué", un lustroso gallo portado en una cesta por Jorge Cabal, que todos los años lleva a bendecir algún ave de su corral. Ataviado con una bufanda del Barcelona, el pollo estaba muy tranquilo porque "lo tengo castigado desde ayer sin ver a las chicas para que hoy se porte bien", contaba entre risas su dueño, sin poder evitar la broma con el culebrón de moda entre el futbolista y la cantante Shakira. En su caso, clara-mente se comportó sin tacha, recibiendo los mimos de todos los asistentes sin abrir el pico.