La sanidad asturiana celebra este año el 25 aniversario de uno de sus grandes hitos: el primer trasplante de corazón. El sierense Luis Villa Nosti fue el quinto en someterse a esta intervención en el Principado, el 29 de febrero de 1998. Tenía 48 años y una insuficiencia cardiaca. "El donante fue un chavalín de Madrid que se mató en un accidente de moto. Eso no se olvida nunca. Ahora tomo dos botellas de sidra todos los días. No las perdono. Me sientan bien. Y los fines de semana algo más porque estás con amigos y gente conocida. Es lo que hay. Como bien y de todo, eso sí, sin grasa; no me duele nada. Y aquí seguimos un año más. Mi calidad de vida es muy buena, excelente", reconoce el poleso.

Villa Nosti fue intervenido por el doctor Valle, con quien se reunió en un encuentro organizado por LA NUEVA ESPAÑA para conmemorar la efeméride. "La mejor recompensa es ver que la gente que tú has tratado, sobre todo de cirugías complejas, siguen por la vida y que 25 años más tarde están bien", asegura el facultativo, quien aplaude la tranquilidad con la trasplantados como el sierense llevan la vida: "Aparte de la medicación toma dos botellas de sidra al día. Eso no viene en ningún protocolo del mundo, pero yo creo que es lo más efectivo".