Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los oftalmólogos de la Fundación Fernández-Vega pasan revista a los ojos de los usuarios de la Asociación Nora

Dieciocho integrantes del colectivo de apoyo a personas con parálisis cerebral o discapacidad psíquica participan en la revisión ocular dirigida por Carlos Fernández-Vega González

La Fundación Fernández Vega pasa revista en la Asociación Nora de Pola de Siero

Lucía Rodríguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Lucía Rodríguez

Pola de Siero

Cada año, desde hace trece, la Fundación Fernández-Vega acude al local de la Asociación Nora, en Pola de Siero, para realizar una completa revisión ocular a los usuarios del colectivo. Este jueves, alrededor de dieciocho personas, de todas las edades, se pusieron en manos del oftalmólogo Carlos Fernández-Vega González y su equipo, formado por tres ópticos optometristas, para comprobar el estado de sus ojos, realizar un test de agudeza visual o realizar un examen del fondo del globo ocular, entre otras pruebas.

Guillermina Bastida, directora de comunicación de la fundación, explica que "esta revisión completa, que hacemos todos los años en varios centros de toda Asturias, permite conocer el estado actual en el que se encuentran los pacientes y realizar un diagnóstico de posibles patologías para tratarlas de forma temprana". El examen consiste en una revisión completa, pero "en el caso de que se detecte algún problema añadido, también les informamos de lo que deben hacer y se les deriva a un oftalmólogo para realizar pruebas más exhaustivas".

Desde la Asociación Nora destacan el hecho de que "sean ellos los que se desplacen a nuestras instalaciones, ya que al encontrarse en un lugar familiar, facilita mucho más las cosas. Hay que tener en cuenta que todos los usuarios del colectivo poleso padecen algún tipo de discapacidad o patología que, en ocasiones, les puede hacer sentirse incómodos si asisten a una clínica oftalmológica al uso. "Depende mucho de cada caso en concreto, pero para algunos, que les toquen, que les anden con los ojos o, incluso, simplemente el hecho de llevar una bata blanca, les afecta, dificultando el proceso".

Una vez al año, la Fundación Fernández-Vega atiende a entre 18 y 20 usuarios de la asociación. "Normalmente, se van rotando. Informamos de la fecha y el horario en el que van a asistir y se elabora una lista en la que tienen prioridad los que no hayan sido atendidos el año anterior". En caso de que queden vacantes, "pueden repetir de un año a otro", explican desde el colectivo.

La Fundación Fernández-Vega lleva más de 20 años desarrollando esta labor social con el objetivo de "facilitar el acceso a servicios y prestaciones oftalmológicas a personas y colectivos vulnerables". Tanto es así que su atención médica se extiende mucho más allá de nuestras fronteras. "Realizamos expediciones internacionales y una de nuestras citas ineludibles es el trabajo que desarrollamos es Camboya, de la mano del jesuita Monseñor Enrique Figaredo", subraya Guillermina Bastida.

Tracking Pixel Contents