Laura Figaredo, de la Pola a Polonia en K1: la piragüista sierense, campeona de España, competirá en los Europeos de julio

"Es duro, pero hago lo que me gusta, lo disfruto realmente", explica la deportista

Laura Figaredo, durante su participación en una competición. | L. F.

Laura Figaredo, durante su participación en una competición. | L. F.

Lucía Rodríguez

Tenía 11 años cuando comenzó a "piraguar" con su padre y con su hermano pequeño. Y, aunque reconoce que "al principio no me gustó mucho", los buenos resultados la animaron a continuar entrenando. Hoy, cinco años después, con solo 16, Laura Figaredo, natural de Pola de Siero, ha conseguido alzarse con el título de campeona de España en K1, en Galicia, clasificándose así para los Europeos que tendrán lugar en Poznan, Polonia, a finales de julio.

El Campeonato de España de Maratón tuvo lugar los pasados 8 y 9 de junio en el embalse de Castrelo do Miño, en Orense, y en él participaron más de 400 embarcaciones llegadas desde todos los puntos del país. Laura Figaredo explica que "fue una competición dura y muy larga, porque era una distancia en la que no estoy acostumbrada a entrenar". La joven recorrió 19 kilómetros y, a pesar de la dureza de la prueba y de la falta de costumbre, asegura que "una vez en carrera se hace más llevadero". Además, "fui a la vez que una compañera de equipo que conozco desde hace ya muchos años y nos íbamos animando y apoyando la una a la otra".

Los primeros contactos de la joven con este deporte fueron principalmente a través de su padre, ya que "tanto él como toda su familia practican piragüismo desde siempre". Con una trayectoria más que prometedora a pesar de su juventud, este último curso Figaredo se trasladó a Trasona (Corvera de Asturias) para acudir al centro de tecnificación para deportistas de alto rendimiento, explica. Por semana compagina entrenamientos con sus estudios en el Instituto de Educación Secundaria de Corvera (Avilés), donde acaba de finalizar primero de Bachillerato con muy buenos resultados.

La joven reconoce que "los entrenamientos en el centro son mucho más duros e intensos que los que podrías hacer tú en casa". Laura Figaredo entrena un mínimo de seis días a la semana, "a veces siete y a veces, incluso, tres veces al día".

"De lunes a viernes suelo entrenar entre cuatro y cinco horas diarias, normalmente, de 16.00 a 20.30 horas, pero los fines de semana doblamos". Esto implica estar preparada ya desde las ocho y media de la mañana para subirte en la piragua y terminar sobre las ocho de la noche, más o menos, parando a mediodía, "de una a cuatro aproximadamente, para comer y hacer un descanso".

"Hay que sacrificar mucho, porque yo dejé muchas cosas atrás, pero se lleva bien", dice. Reconoce que "lo peor es estar lejos de tu familia y de tus amigos de toda la vida". Aun así, "en el centro donde estoy hay muchos otros deportistas de mi edad y haces nuevas amistades, de esas que te llevas para siempre, y nos apoyamos los unos en los otros". Añade que, además, "tenemos un entrenador personal pendiente de nosotros todo el día, que nos ayuda en todo lo que sea necesario".

No cabe duda de que llegar a la élite implica una serie de sacrificios que no todos los jóvenes deportistas pueden o quieren afrontar. La competencia es muy dura y hacerle frente exige un alto grado de disciplina. La consecución de sus sueños es su máxima recompensa, junto con la satisfacción personal que supone superar los distintos retos a los que tienen que hacer frente. "Es duro, pero al final estás haciendo algo que te gusta. Esto hace que sea más llevadero. De hecho, a pesar de todo, estás disfrutando realmente", subraya la joven.

Desde su punto de vista, asegura que tiene posibilidades de obtener buenos resultados en el próximo Campeonato Europeo, en el que, además, competirá por partida doble. "Participaré en K1 de manera individual y en K2 con mi compañera Paula Fernández Bedia", concluye la joven.