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El fascinante mundo de las miniaturas: "Todos empezamos en esto como hobby pero es algo que te engancha"

La plaza cubierta de Pola de Siero acogió este fin de semana la sexta feria del sector, con 41 artesanos que mostraron sus creaciones realizadas al más mínimo detalle

El fascinante mundo de las miniaturas: "Todos empezamos en esto como hobby, pero es algo que te engancha"

Lucía Rodríguez

Lucía Rodríguez

Pola de Siero

Tiempo y paciencia. Esta es la clave para elaborar todos y cada uno de los diseños que este fin de semana se han podido ver en la VI Feria de Miniaturas, en la plaza cubierta de Pola de Siero. Fueron 41 los artesanos que expusieron y pusieron a la venta sus creaciones en un evento en el que se han podido ver desde vajillas, hasta muebles, zapatos, bolsos o maletas, entre otras muchas cosas, para ambientar casas de muñecas o recrear escenas de la vida cotidiana en tamaño mini.

Una de las asistentes con su puesto fue Marilís Velasco, que lleva más de dos décadas dedicando su tiempo libre a realizar miniaturas de todo tipo. "Empecé porque lo vi en una feria que se celebró en Oviedo", explica la artesana. "Hasta entonces yo no conocía nada de este mundo y me quedé tan fascinada que empecé a elaborar algunas piezas", dice. Velasco asegura que en su casa tiene más de media docena de casas de muñecas y escenas diversas. "Algo que comenzó como un hobby terminó convirtiéndose en una pasión y ahora no puedo parar de hacer cosas", asegura.

Algo en lo que también coinciden Mariaje Iglesias, de Asturminis, y Mariví Sacristán, de Getafe (Madrid). La primera, residente en Mieres, lleva 23 años acudiendo a ferias y desde que se inició la de Pola de Siero solo ha faltado a la primera porque "teníamos una boda". Iglesias trabajaba como dependienta en los economatos de Hunosa y le encantaban las casas de muñecas. El problema residía en que "tenía que conseguir cosas que me pudiera pagar". Como su economía no le permitía comprar mucho "porque esta es una afición cara", se decidió a empezar a elaborar sus piezas ella misma.

"Empecé con la cerámica y fui haciendo marcos para cuadros, tiestos, molduras de los techos, plafones...", recuerda. "De ahí pensé en dar un paso más y empecé a trabajar con madera, con tela y con piel", indica. Y es que cualquier material se puede aprovechar para hacer las miniaturas. De hecho, alguna de las piezas de Marilís Velasco están hechas a base de "material reciclado como pueden ser tapones de botellas o cajas de cerillas", señala.

Para Sacristán, que trabaja con todo tipo de materiales, "la piel es la más difícil de manejar, porque es muy delicada y cuesta mucho encontrar colores". Aunque "si te paras a mirar, todo es difícil porque es muy pequeño, está hecho a escala 1:12". La madrileña recuerda que "cuando era pequeña mi abuela me hizo una casa de muñecas y yo soñaba con que, cuando tuviera una hija, yo también haría una para ella".

Sin embargo, quiso el destino que tuviera tres varones, "así que pensé, ¿por qué no hacerla para mí?". Actualmente, cuenta en su haber con un total de 65 casas de muñecas y escenas. "Tengo desde una carpintería hasta farmacia, mercería, pastelería...", apunta. Todas ellas permanecen guardadas en su domicilio. "En el salón ya las tengo en doble fila y mi marido tiene que levantarse de la cama de lado, porque he metido tres en el dormitorio", comenta divertida.

El presidente de la Asociación Asturiana de Miniaturas (Asami), Juan José García, asegura que "tanto los expositores como nosotros desde la organización, estamos muy satisfechos con los resultados de esta edición". El presidente asegura que "a pesar de que esta todavía no es una afición muy extendida en Asturias, esta sexta feria ha tenido muy buena acogida por parte del público". Y es que el evento, de exposición y venta, se ha ido consolidando con el paso del tiempo convirtiéndose "en un referente para los miniaturistas en la zona norte", concluye García.

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