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Luis Alonso, más de tres décadas haciendo pan para los polesos: "Me jubilaré aquí, es lo que sé hacer"

Nacido en Oviedo, lleva desde 1992 en La Tahona del Castañeu, en la capital sierense, donde prepara más de veinte tipos de masas diferentes

Luis Alonso, en su panadería, La Tahona del Castañeu, en Pola de Siero.

Luis Alonso, en su panadería, La Tahona del Castañeu, en Pola de Siero. / L. R.

Lucía Rodríguez

Pola de Siero

Luis Alonso lleva más de tres décadas haciendo pan para los polesos en la panadería La Tahona del Castañeu, en la calle Enrique II de la capital sierense. "Me jubilaré aquí, es lo único que sé hacer", sentencia quien comenzó como empleado en 1992 en este establecimiento aunque su historia empezó mucho antes, a los 14 años. "No se me daba nada bien estudiar y tuve que ponerme a trabajar, porque era lo que había que hacer", recuerda.

Por aquel entonces, coincidió que justo debajo de su casa abrieron una panadería, perteneciente a la franquicia Horno San Honorato, ahora ya desaparecida. Por casualidad, "el que la abrió vivía por allí al lado y cuando me quise dar cuenta, resultó que estaba trabajando". Allí estuvo durante cinco años y fue su propietario, José Ania, quien enseñó a Alonso todos los entresijos del oficio que, a base de años y experiencia, él fue mejorando.

Los comienzos, como en todo, fueron difíciles. "Fue muy duro, porque yo era un 'guajín' y tenía que mover a pulso sacos de harina de 50 kilos, porque ahora son de 25, pero de aquella pesaban el doble". Además, el pan es un producto diario de los que se denominan de primera necesidad. No entiende de fines de semana ni festivos. "Es muy sacrificado, porque tienes tu día de descanso, cuando toca, como todo el mundo, pero es un trabajo de todos los días". Reconoce que lo que más le pesa es "haber pasado la juventud trabajando, en lugar de salir de fiesta como hacían mis amigos y pasar más momentos en familia, muchos me los he perdido".

Luis Alonso trabaja mientras todo el mundo duerme. "Yo empiezo a trabajar a las dos de la mañana y no me marcho de aquí hasta que termino". Porque no solo es el pan, del que tienen alrededor de veinte variedades distintas desde integral, de pipas, de centeno, de espelta o, incluso pan de molde. También "hacemos empanadas, donuts, palmeras de chocolate, bollería en general". Lo único que no elabora él mismo son los productos con gluten que "nos traen de una empresa externa para evitar la contaminación cruzada". Para poder hacerlo en su obrador "tendría que tener dos sitios diferenciados y no tengo espacio suficiente para poder ampliarlo".

Casado, pero sin hijos, dice tener asegurado el relevo. Manuel García lleva seis años trabajando como panadero en La Tahona y lleva ya casi 20 años de experiencia a sus espaldas. Mientras tanto, Luis Alonso, que actualmente tiene 56 años, seguirá haciendo pan para los polesos hasta que se jubile "o me toque la Primitiva", bromea.

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