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Empleados del ERA de Lugones protestan ante su exclusión de la huelga nacional de auxiliares de enfermería: "Se nos ha negado un derecho básico"

Los trabajadores reclaman la categoría C1 de su formación, algo que les pertenece "por ley" y que se les dote del personal y recursos necesarios para la atención a los usuarios

Algunos de los empleados del ERA de Lugones, en Siero, durante un momento de su protesta.

Algunos de los empleados del ERA de Lugones, en Siero, durante un momento de su protesta. / L. R.

Lucía Rodríguez

Lugones (Siero)

Los Técnicos de Grado Medio en Cuidados Auxiliares de Enfermería (Tcae) del ERA de Lugones, en Siero, se concentraron este viernes ante las puertas del centro en señal de protesta ante su exclusión de la huelga convocada por el sindicato la Federación de Atención a la Ciudadanía de la Unión Sindical Obrera (FAC-USO) a nivel nacional. Según los trabajadores, "la gerencia de las residencias públicas nos ha dejado fuera, negándonos un derecho básico que tiene cualquier trabajador".

Fue este mismo jueves cuando se dieron cuenta de que no podrían participar en el paro, tras la publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) de los servicios mínimos para cubrir el servicio. "No solo nos han apartado a nosotros, sino a los técnicos de todos los ERA de Asturias, cuando también somos Tcae como el resto", sentencian.

El motivo de la huelga es el paso del subgrupo C2 al C1 en la clasificación profesional de la Administración, una reclamación histórica de este colectivo y algo que "está reconocido por ley".

Los auxiliares de Lugones se quejan, además, de "la falta de personal y de recursos para poder desarrollar nuestro trabajo". A lo que se suma el hecho de que, además, "estamos asumiendo tareas que no nos corresponden, como por ejemplo, la administración de medicación a los usuarios", aseguran. Actualmente, el centro sierense cuenta con cerca de 70 profesionales de este sector y, con todo, "en el turno de noche, solo hay una persona para atender a 60 residentes de una sola planta".

Apoyo de usuarios y familiares

Sostienen que esta falta de recursos y de profesionales no solo les afecta a ellos directamente, sino también a las personas a su cargo y, por ende, a sus familiares. Durante la protesta, que tuvo lugar durante una hora, estuvieron acompañados por algunos de los residentes. Eufimia Konuta, natural de Polonia, lleva ya un tiempo en el centro e insta a la Administración a "reconocer el trabajo que estas personas hacen diariamente".

También Reyes Peñarroya, familiar de un usuario, quien apunta que "esta reivindicación me parece muy justa y muy necesaria". Argumenta que "las condiciones en las que trabajan no son las que debería, y esto redunda también en la atención a nuestros parientes".

Peñarroya señala que "lo que piden es totalmente razonable, y tienen todo mi apoyo porque lo merecen, pero también porque, egoístamente, a nosotros también nos afecta". Y es que al final, "quieren cuidar bien a nuestras familias que, al fin y al cabo, también son un poquito suyas", concluye.

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