Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un hostiario del siglo XIX o las famosas ollas de cobre de cocina francesa, entre las joyas de la Feria de Antigüedades de Pola de Siero

Antiguos muebles, máquinas de escribir, vajillas y un sinfín de reliquias de gran valor se muestran y venden este fin de semana en la plaza cubierta

VÍDEO:  La Pola más "vintage"

Lucía Rodríguez

Lucía Rodríguez

Pola de Siero

La plaza cubierta de Pola de Siero abrió ayer sus puertas para acoger la IV Feria de Antigüedades, Coleccionismo y Playmobil. Vajillas de cerámica, juguetes antiguos, máquinas de escribir o herramientas de hierro forjado son tan solo algunos de los objetos que se pueden ver y comprar entre los 25 puestos de anticuarios llegados desde varios puntos de España e, incluso, Francia. De allí viene Sabina Vapillon, quien cuenta entre sus objetos con uno "muy curioso y poco visto". Se trata de un hostiario que data del siglo XIX. "Está elaborado completamente a mano, de forma artesanal, de hierro forjado", explica. "Se utilizaba para hacer las hostias con dos planchas grabadas", añade.

Para las elaboraciones se "preparaba una pasta de harina y agua que se vertía entre las planchas, se prensaba y se horneaba para estampar el diseño". Por aquel entonces, "existían diferentes tipos de hostiarios, incluyendo los de mano y las cajas donde se guardaban las obleas no consagradas", señala.

También del siglo XIX es la revista que muestra a los asistentes a la feria polesa Ignacio Langer, que viene desde Santander. "A la gente le llama mucho la atención porque, en lugar de fotografías, ya que no existían cámaras fotográficas, todas las ilustraciones son grabados hechos a mano", explica. La que tiene en su haber data concretamente de 1876 y "se trata de una publicación quincenal que, normalmente, se vendía a través de una suscripción". Posteriormente, "la gente solía encuadernarlas y todavía hay gente que conserva algunas de ellas", comenta.

Menaje de cobre y tinajas a puñetazos

Otra de las reliquias que conserva Vapillon es un "daubière", una especie de olla que es "la estrella de las comidas francesas cocinadas a fuego lento". Su principal particularidad, además de su antigüedad, es que está hecha de cobre y en ella "se preparaban los guisos y los estofados". De hecho, la anticuaria destaca que "si nos fijamos en películas ambientadas a principios de 1900, todo el menaje de la cocina está elaborado de este material". Además de esta olla, cuenta también con "moldes de tartas, sartenes y cazos".

A puñetazos está elaborado el interior de las tinajas de cerámica de Calanda (Teruel), Murcia y Almería que expone en su stand Juan Antonio Alcázar, de Lorca. Elaboradas de barro, "era la técnica que los alfareros utilizaban antaño para darles forma, porque no existían tornos como los que hay ahora", indica. "Esto, además de la forma, también hacía que cada una tuviera un grosor diferente", comenta.

"Vigo" es el nombre del barco cuya campana descansa en el puesto de Juan Jiménez, llegado desde León para participar en la feria de Pola por primera vez. "Perteneció a una embarcación del siglo XIX, está hecha completamente de bronce y llegó a mí a través de un anticuario", recuerda. Y es que, antes, cuando ya no servían para navegar, "en el desguace, las piezas metálicas se reciclaban, normalmente, para ser fundidas y reutilizadas en la construcción de nuevos productos", comenta.

La feria continuará abierta al público también este domingo, de 10.30 a 20.00 horas. El coste de la entrada es de tres euros.

Tracking Pixel Contents